Por Alberto Villar Campos / Luis García Panta
"No puedo hablar, hermano". Desde Cusco, donde actualmente reside, Juan 'Chiquito' Flores ha comprendido que atajar las preguntas de los periodistas con esa breve y parca oración es la mejor --y quizá única-- estrategia que se puede permitir de momento. El arquero de Cienciano suena distraído y sobre todo distante a través del teléfono. Atrás parece haber quedado la seguridad con la que, tan solo unos días atrás, afirmó públicamente ser padre --por sexta vez-- de una pequeña por la que se habría metido en un lío del tamaño del mundo.
¿Quién es 'Chiquito' Flores sin la estrambótica viveza a la que nos tuvo acostumbrados cada vez que aparecía en televisión, o sin los rabiosos gritos que soltaba bajo el arco en un partido de fútbol cualquiera? ¿Quién es 'Chiquito' Flores cuando le arrebatan de un porrazo el color de una vida no exenta de escándalos? Sencillo: es un hombre que podría pasar muchos años de su vida tras las rejas.
ACTUAR DE BUENA FE
A cientos de kilómetros de distancia, Jessica Benavides Bozeta (31) guarda un secreto que su pequeña hija ignora. Ambas, luego de permanecer por más de un año alejadas, pudieron por fin reencontrarse en Estados Unidos en diciembre del 2006. "La bebe lloraba con su mamá cuando hablaban por teléfono", dice Jessica Sandón Herrera, cuñada de Benavides, una de las varias personas implicadas en un presunto caso de tráfico de menores que investiga la policía.
Sandón, que el pasado martes rindió su testimonio en la División de Estafas de la Dirincri, no sabe bien a dónde la llevará esta historia en la que asegura solo haber actuado de buena fe.
--¿Conoce usted a Juan Flores?
--Lo he visto tres veces en mi vida --responde la mujer--. Una de ellas, cuando fuimos a inscribir a la hija de mi cuñada.
Entonces era el 17 de agosto del 2006 y el lugar en el que se encontraron fue la Municipalidad de Bellavista, en el Callao. "¿Si la niña no era su hija, por qué entonces la inscribió como si fuera su madre?"
Nerviosa, Sandón responde:
--Lo único que quise fue ayudarla a reencontrarse con su madre...
Es una respuesta subjetiva, sin duda. Pero a la vez fatal.
EL INICIO ES LA PARTIDA
El reporte migratorio de Jessica Viviana Benavides Bozeta indica que viajó a México el 13 de agosto del 2005. Previamente, había intentado en vano obtener la visa estadounidense. En aquellos tiempos --revela Sandón-- el matrimonio de Benavides con Edidson Barrueta Bozeta (32) ya se había desmoronado.
Desde Estados Unidos, Benavides confesó días atrás que su pequeña hija fue concebida por ella y Juan Flores durante su matrimonio. Es decir, su esposo, en realidad, no era el padre de la niña. En el set de televisión donde se dieron esas declaraciones, el golero de Cienciano no pudo sino aceptar lo que ella acababa de decir.
Sin embargo, sería cuestión de horas para que nuevas evidencias de un aparente delito salieran a la luz pública.
La más contundente de todas, sin duda, es el acta de nacimiento que consta en los archivos de la Municipalidad de Bellavista. Este Diario accedió a una copia del documento y en él se observa claramente que Juan Ángel Flores Acencio y Sandón declararon ser los padres de la menor.
Sin embargo, en los archivos del Registro Civil peruano existía para entonces otra partida de nacimiento de la pequeña, expedida el año en que nació (2002) y gestionada por Jessica Benavides, la verdadera madre.
Fuentes policiales han señalado el que podría ser el punto de partida de todo este embrollo. Se trata de Moisés Mere Ruiz, uno de los testimonios que mayor fuerza le han dado a la investigación. Según ellas, Mere se habría encargado de tramitar de manera ilícita la partida de nacimiento de la pequeña en el Concejo de Bellavista. Para ello, habría obtenido firmas y un certificado de nacido vivo --necesario para la inscripción de un menor-- falsos.
Si bien fuentes cercanas a Mere indicaron que este no declarará a la prensa mientras dure la investigación, él --entre otras cosas-- había señalado ya en una entrevista que Juan Flores no era el padre de la niña y que todo había sido producto de una negociación ilícita hecha por los aún esposos Barrueta y Benavides con el arquero. A cambio de firmar a la niña, este último recibiría 8 mil dólares, dijo Mere.
'Chiquito' negó haber recibido dinero por rubricar aquella ficha de nacimiento. "Él firma a sus hijos porque cree que son suyos --dice Guillermo Cuéllar, representante legal de Flores--. Si pecó de ignorante, entonces es también una víctima".
EL CAOS DEL GUARDAVALLAS
No obstante, Juan Flores pudo haber pecado dos veces debido a que, según las pesquisas, fue él quien tramitó la visa para que su supuesta hija viajara a Estados Unidos, acompañada de Martha Eugenia Bozeta Alor (abuela materna de la pequeña), en diciembre del 2006.
Con la salida de la menor del país, el delito de falsificación de documentos (la partida de nacimiento de Bellavista) pasaría a convertirse en tráfico ilícito de migrantes (ver recuadro) que, en casos agravados, es penado con no menos de 25 años de cárcel. ¿Sabía de eso 'Chiquito' Flores cuando reconoció a la pequeña que creyó era su hija? ¿Supo acaso que existía ya una partida de nacimiento anterior a la que él firmó en el Callao? ¿Lo suyo pudo haber sido un simple acto de ayuda a Benavides, con la que --según Sandón-- él trabó amistad varios años atrás, o hubo en realidad 8 mil dólares detrás de todo esto?
Aunque una prueba de ADN será determinante para comprobar quién es en verdad el padre de la pequeña, los documentos en la Municipalidad de Bellavista y la tramitación de la visa de la menor (en la que no aparece el apellido de su verdadera madre) han terminado por convertir un tragicómico culebrón en un presunto y complejo caso de tráfico infantil.
Mientras la Embajada de Estados Unidos en el país anunció días atrás que la visa que el futbolista tenía (y que vencía en el 2013) había sido cancelada, desde el Reniec se informó que el caso es analizado con bastante cuidado. Si se hallaran irregularidades en el mismo, se formalizará una denuncia en contra de los responsables por la múltiple inscripción de la menor. ¿Qué dice Juan Flores de todo esto? Por ahora, nada. Su abogado nos ha dicho que prefiere estudiar el caso a fondo antes de declarar. Él, por lo menos, no se permitirá errores.
SEPA MÁS
Recibiría no menos de 25 años de cárcel
4Según el artículo 303 del Código Penal, el tráfico ilícito de migrantes contempla una pena de cárcel no menor de 25 años a quien promueva, favorezca o facilite la entrada o salida ilegal del país de un menor de 14 años con el fin de obtener lucro para sí o para terceros.
4Asimismo, el artículo 427 pena con cárcel de entre dos y diez años a quien haga un documento público falso o adultere uno verdadero.
4"Si se comprobara que Flores actuó de forma concertada con la madre de la niña y otras personas, estas recibirían las mismas penas", refirió el penalista Luis Lamas Puccio.