VENEZUELA. CAMBIO DE POSTURA
CARACAS [REUTERS]. Tras admitir que tenía artículos contrarios a la Constitución, el presidente venezolano, Hugo Chávez, derogó ayer una polémica ley de inteligencia y contrainteligencia.
La legislación, que fue calificada por opositores como "ley sapo", postulaba en el texto la obligación de todas las personas a cumplir labores de inteligencia si así lo solicitaban las autoridades porque, de lo contrario, serían enjuiciadas por la fiscalía.
"Por eso la decisión que tomo es derogar toda la ley y dejarle a la Asamblea Nacional una ley que ordene (...), articule los distintos cuerpos de inteligencia que existen en el país", explicó en un acto con trabajadores siderúrgicos.
La ley fue aprobada por Chávez como parte de los poderes especiales que le otorgó el año pasado el Parlamento para legislar en una amplia gama de materias.
Algunos analistas han calificado la rectificación como una estrategia del mandatario para recobrar la confianza de los venezolanos ante unas elecciones regionales a fines de año.
El fin de semana, el mandatario había anunciado que la ley sería modificada por tener errores, pero explicó que decidió anularla por considerar desastroso parte del articulado.
"Es en verdad contraria al espíritu que a nosotros nos mueve. Es contraria a la Constitución, no tengo duda en decirlo", comentó en una acto en el palacio presidencial.
Adversarios del militar retirado, que dice conducir al país hacia el socialismo, le habían pedido revocar la ley, mientras que grupos defensores de los derechos humanos alertaron que se crearía una sociedad de espías, lo que fue desestimado por funcionarios del Gobierno.