Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. Las carreteras españolas se han convertido en un molesto macroestacionamiento. Asimismo, hay escenas que hacen pensar que en lugar de en la Europa rica nos encontramos en alguna república menos favorecida. Y ese escenario es producto de los tres días de huelga de los transportistas que han bloqueado las entradas a ciudades como Madrid. A los camioneros que quieren seguir trabajando sus colegas les impiden el paso. El punto trágico llegó ayer cuando un huelguista murió atropellado por un conductor de una camioneta a quien quería impedir el paso en una carretera de Granada.
Mientras tanto, la gente que vive en la periferia y trabaja en la ciudad tarda más de dos horas para un trayecto que dura cuarenta minutos. Básicamente, los transportistas reclaman subvenciones (un precio diferente para ellos de la gasolina, ventajas en la Seguridad Social) porque señalan que su trabajo peligra por la espectacular subida del petróleo.
En las gasolineras la gente hace largas colas para llenar sus depósitos. En ciudades como Barcelona el 80% de ellas se quedó ayer sin combustible. Y en los supermercados y mercados la gente acopia alimentos. Incluso en los grandes supermercados de Madrid, donde nunca falta nada, ya no se encuentran hortalizas ni algunos tipos de carne. Se añade el desabastecimiento en las pescaderías porque gran parte de los pescadores también se encuentra en huelga.
El Gobierno trata de negociar pero no hay muchas esperanzas de que esto acabe pronto. Aprobar dos precios diferentes de la gasolina pondría en pie de guerra a los españoles que no son transportistas.
Los transportistas franceses se unieron el lunes a la protesta con movilizaciones muy concentradas en las regiones fronterizas con España. Cortaron al menos siete puestos en la frontera, desde Biriatou hasta La Jonquera (Cataluña), donde también hubo problemas de circulación.
Las mayores movilizaciones en Francia se concentraron en el suroeste del país, con bloqueos en las afueras de Burdeos. Ciudades como Toulouse y Lille soportaron manifestaciones de agricultores que señalan que el precio de la gasolina también los está arruinando.
En España los camioneros pasaron su tercera noche durmiendo dentro de sus vehículos. Para paliar la situación, el Gobierno pidió que se levanten las barreras de las autopistas de pago de peaje.
La huelga origina colapsos más allá de las carreteras. La industria y la ganadería empiezan a notar una importante falta de suministros.
Los responsables de la fábrica de General Motors en Zaragoza advierten que podría cerrar temporalmente si persiste la huelga. Las que ya han decidido el cierre temporal por falta de piezas que no llegan por la huelga son las plantas españolas de Renault, Mercedes-Benz y Nissan.
PRECISIONES
4El litro de gasolina en España pasó de 0,95 euros en mayo del 2007 a dispararse hasta los 1,4 euros de hoy.
4Un camión consume 46.200 litros al año. Lo que paga un camionero por llenar el depósito se incrementó en 16.170 euros. El transportista paga 60.060 euros por gasolina, un 40% de sus costos de explotación.