Una economía en crecimiento, con montos de inversión privada de más de US$2.500 millones anuales y una balanza comercial positiva de más de US$8.000 millones, pero donde el costo de vida aumenta (debido a una mayor inflación en los últimos meses), configura un escenario en el que la competencia por el talento crece y se requieren esquemas innovadores para compensar a los colaboradores y retenerlos. Esa es una primera aproximación del estudio "Benchmarking de gestión de recursos humanos 2008", elaborado por la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC) sobre una muestra de 150 empresas del país. "Es un escenario donde las empresas se van a empezar a ocupar de que no les 'roben' a su gente", afirma Sergio Koremblit, socio de PWC.
El estudio ha encontrado que todos los años el 18% del personal de las empresas peruanas se renueva cada año, es decir, una de cada cinco personas. "Se trata de un buen índice, que coincide con la mayoría de los países de la región sudamericana, pero que en mercados más desarrollados llega a tasas de entre 4% y 8%", afirma el ejecutivo.
La consultora también encontró que esta proporción varía en función del sector económico donde compiten las empresas. Por ejemplo, en las empresas de consumo masivo, un mercado bastante competitivo, el porcentaje de trabajadores que rota cada año es del orden del 23%; mientras que en el mercado de industrias extractivas (como la minería o la pesca), la tasa es menor y llega al 9%.
A estas tasas contribuyen las expectativas actuales de los profesionales peruanos que --según la consultora--, además de un buen sueldo, desean sentir que su trabajo contribuye de manera directa con los objetivos de la organización, sentirse parte de ella, tener una línea de carrera definida y 'empoderamiento' (que se podría traducir como delegación de responsabilidades y autonomía). Del mismo modo, desean sentirse respetados, escuchados, considerados, y no quieren solo dinero sino calidad de vida, con tiempos libre y trabajo desde casa. "Por eso resulta crucial conocer a la gente. No todos son expresivos con su descontento en el empleo", apunta Koremblit.
HALLAZGO CURIOSO
Sin embargo, resulta paradójico constatar que las prioridades de los departamentos de Recursos Humanos de las empresas peruanas no están alineadas con un problema que se volverá más recurrente.
Así, PWC preguntó a estas empresas cuáles eran sus actividades prioritarias y descubrió un hecho contradictorio: que si bien para el 76% de ellas el trabajo de reclutamiento y selección de personal es una tarea prioritaria, solo el 17% considera que la tarea de retención de talentos también lo es. Es decir, se pierde el esfuerzo realizado encontrando y reclutando talentos. Otras prioridades de las empresas son: establecimiento de políticas de compensaciones y beneficios (67%), planes de compensación y desarrollo (64%), planeamiento y administración de personal y clima organizacional (ambos con 62%).
En esta medida, no sorprende que el estudio encontrara que apenas el 17% de las empresas peruanas tiene implementados procesos para retener personal, mientras que el 22% los está implementando, 17% evalúa la decisión y 44% afirma que no los está considerando.