PERSPECTIVAS MACROECONÓMICAS
Por Elizabeth Cavero
Los tres años de superávit en la balanza de cuenta corriente que tuvo el Perú entre el 2004 y el 2007 serán seguidos por tres años de déficit, entre el 2008 y el 2010. Según las proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el déficit en cuenta corriente para este y los próximos dos años, como porcentaje del Producto Bruto Interno, será de -0,8%, -1,3% y -2%. Por su parte, el Banco Central de Reserva (BCR) espera que el déficit sea de -1,1% para el 2008 y de -2,7% para el 2009 y 2010.
Las proyecciones del MEF y del BCR para el 2009 diferían en 1,1 puntos, pero el BCR ajustó las cifras, considerando la inflación a mayo, y su expectativa sobre el déficit en la cuenta corriente pasó de 2,4% a 2,7% del PBI. El Marco Macroeconómico Multianual, documento de referencia emitido por el MEF, espera un déficit menor en 1,4 puntos. Al respecto, el director de Asuntos Económicos y Sociales del MEF, Javier Kapsoli, explicó que, al margen de cómo cada entidad haya hecho los cálculos, lo importante es que tanto el MEF como el BCR coinciden.
¿QUÉ HACER?
"El déficit que vamos a tener en estos años es moderado y manejable, y por lo tanto no debe ser visto como algo negativo, sino como una expresión de que nuestra economía está creciendo a tasas altas, y que para poder financiar ese crecimiento necesita un apoyo complementario de financiamiento externo que en buena cuenta se refleja en un flujo de inversiones extranjeras cada vez mayor", explicó Jorge Chávez Álvarez, ex director del BCR y presidente de la consultora Maximixe.
"El déficit de cuenta corriente significa que la inversión está yendo más rápido que el ahorro", explicó de otra parte el gerente de estudios económicos de Macroconsult, Élmer Cuba, también ex director del Banco Central. "No es un problema si esas inversiones vienen financiadas con capitales de largo plazo, pero si el capital es de corto plazo, sí es un problema", precisó.
Ambos analistas dijeron que en tanto el Perú no tiene proyectos que incrementen significativamente las exportaciones, el déficit en la cuenta corriente es normal. Chávez agregó que, sin embargo, el Gobierno debería desde ahora cambiar su política de promoción de exportaciones, hoy muy limitada debido al bajo presupuesto de instituciones como Prom-Perú Exportaciones (antes Prómpex) y las agregadurías comerciales. "Estamos muy distantes de lo que gastan Chile, Brasil o Colombia", dijo Chávez, para quien el presupuesto destinado a promoción de exportaciones debería multiplicarse por cinco o más, si el Gobierno quiere mantener a raya el déficit, es decir, sin que este llegue a -3%.
TIPO DE CAMBIO
Respecto al tipo de cambio en los próximos años, Cuba dijo que si bien un déficit en cuenta corriente se asociaría a una devaluación del sol, este será compensado por el superávit en la cuenta financiera, debido al ingreso de capitales. "No necesariamente veremos una apreciación del dólar", estimó el especialista.
De otra parte, el economista Waldo Mendoza, ex director del BCR y ex viceministro de Hacienda, dijo que el déficit de cuenta corriente que se espera para los próximos años estará explicado principalmente por el deterioro de la balanza comercial. "El ritmo de crecimiento de nuestras importaciones, en tasas de 50% a 60% en estos primeros meses del 2008, es un ritmo inusual, alto para nuestros estándares", dijo.
Mendoza explicó que el crecimiento de las importaciones responde a la fuerte demanda --que bordea el 11% respecto del PBI-- y que esta a su vez es resultado de la política fiscal y monetaria expansiva. En cuanto a la política fiscal, en efecto, las inversiones en el 2008 vienen creciendo en más de 70%. Sobre la política monetaria, Mendoza precisó que, descontando la inflación, la tasa referencial es de 1,5% y que el BCR debería llevarla a por lo menos 3%.
Solo de esta manera --dijo Mendoza-- el Gobierno logrará contener el crecimiento del crédito (45% en soles, 30% en dólares) y frenar la demanda. "No está mal tener déficit de cuenta corriente, pero la variación que estamos viendo es muy abrupta. Es mejor crecer a ritmo de 7% u 8% por varios años, que 10% u 11% en un año", señaló Mendoza.