Los Ángeles [AGENCIAS]. Los Boston Celtics están cerca de su 17° título y, luego de la demostración que dieron la noche del jueves en el Staples Center de Los Ángeles, nadie podrá decir que no es merecido. Perdían por paliza, una desventaja de 24 puntos a mediados del tercer cuarto, pero bastó que la defensa verde apretara las clavijas para que la diferencia se evaporase. Al final fue victoria de los Celtics por 97-91.
Ahora los que tienen una ventaja prácticamente insalvable son Paul Pierce, Kevin Garnett y compañía. Tres a uno en una final de NBA es una diferencia que nunca en la historia de liga se ha podido remontar. Si quieren hacer el milagro, los Lakers deberán empezar mañana, en el último partido que jugarán en casa.