Una de las características principales de los videojuegos es el mundo de fantasía donde se desarrollan sus historias. Y son los personajes con poderes increíbles que las protagonizan los que hacen que calen en la preferencia de los jugadores. Si no, basta con recordar a los populares gasfiteros del juego Mario Bros, que deben luchar contra dinosaurios y tortugas, y obtener poderes comiendo hongos para salvar a su princesa. Sin embargo, no ha sido una historia de otro mundo la que ha roto todos los récords de ventas.
The Sims es un juego lanzado en el 2000 que le propuso al jugador algo insólito hasta el momento: crear un personaje y construirle una vida. Es decir, decidir desde su fecha de nacimiento, aspecto y personalidad hasta su manera de vestir. Luego, deberá buscarle un lugar dónde vivir, un trabajo para subsistir, amigos y hasta pareja.
Hace unos días se supo que oficialmente este interesante juego de estrategia y simulación había superado los 100 millones de copias vendidas en el ámbito mundial. Esto demuestra que la vida gusta más que la ficción.
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The Sims, el juego que le permite ser uno mismo