Carlos Zegarra, con sus 23 años, 162 kilos a cuestas y 2,02 metros, tiene problemas para conseguir ropa, cuando viaja en avión a veces se sienta en el pasillo y tiene varias camas rotas en su haber. Pero nada le quita el sueño de conseguir una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
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El gigantón de talla olímpica