CANDIDATURA. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
SEVILLA [AGENCIAS]. Grecia, Italia, Marruecos y España sellaron ayer, en la ciudad española de Sevilla (Andalucía), el documento con el que presentarán la candidatura de la dieta mediterránea como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
El gobierno regional andaluz, reunido con representantes de los demás países, respaldó la iniciativa de la candidatura, que será presentada en París en agosto ante la Unesco, por considerar que contribuirá a mantener "este rico legado cultural".
El consejero andaluz de Agricultura y Pesca, Martín Soler, destacó que la declaración contribuirá a que esta "dieta saludable" llegue a un público más amplio, especialmente a los jóvenes, que conocen bien los efectos de este tipo de alimentación pero no la practican.
Además --según Soler--, esta iniciativa ayudará a difundir los valores medioambientales de la agricultura mediterránea y la protección del paisaje y de este tipo de cultivos, al tiempo que permitirá que los productores puedan recibir más ingresos y renta.
El responsable andaluz de Agricultura ha recordado que los beneficios de la dieta mediterránea se sustentan en numerosos trabajos científico-técnicos, que demuestran sus efectos saludables, además de contribuir a prevenir el envejecimiento e incluso la aparición de algunos tipos de cáncer.
"Está absolutamente contrastado --añadió-- que la dieta mediterránea protege y favorece un menor nivel del colesterol malo cuando se une a otros hábitos saludables, como el ejercicio".
Soler resaltó la necesidad de lograr una mayor eficacia en la difusión de los beneficios que, a largo plazo, tiene sobre la salud una buena alimentación, a la que ayudaría enormemente --a su juicio-- la designación de la dieta mediterránea como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
Según Soler, ello garantizaría la supervivencia de esta dieta "frente a los nuevos hábitos y acelerados ritmos de vida que nos impone la sociedad actual".
Una vez aprobada definitivamente la presentación de la candidatura, se iniciarán los trámites ante la Secretaría General de la Unesco y la elección de las candidaturas que se inscribirán en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial se hará a finales del 2009.
El primer país en proponer su candidatura a la Unesco fue México, en el 2005, pero esta fue rechazada.
En febrero pasado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, estableció el segundo precedente en este ámbito, al anunciar la candidatura de Francia ante la Unesco para que su gastronomía sea reconocida como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.
La iniciativa francesa, sin embargo, surgió a fines del 2006 de un grupo de gastrónomos y chefs franceses, entre ellos Paul Bocuse, Alain Ducasse, Pierre Troisgros, Marc Veyrat y Michel Guérard.
La Unesco no ha reconocido hasta ahora ninguna gastronomía como patrimonio cultural de la humanidad.