FRANCIA. ÚLTIMA GIRA EUROPEA
PARÍS [AFP]. Francia y Estados Unidos volvieron a poner su mira en Irán a propósito de su programa nuclear al tiempo que le pidieron a Siria que se aleje de la influencia de Teherán, durante la visita de ayer a París del presidente George W. Bush como parte de su gira europea de despedida.
Bush se entrevistó durante más de una hora en el Elíseo con su anfitrión, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con quien trató las grandes cuestiones de la actualidad internacional.
En conferencia de prensa, Bush se declaró decepcionado por el rechazo iraní a la generosa oferta de cooperación que acaban de presentarle las seis potencias (Rusia, China, Alemania, Gran Bretaña, Francia y EE.UU.) para que suspenda el enriquecimiento de uranio. "Es un signo para el pueblo iraní de que sus líderes pretenden aislarlos aun más", estimó Bush.
"La posibilidad de que Irán obtenga la bomba nuclear es una amenaza inaceptable para la estabilidad del mundo, sobre todo si se la relaciona con las reiteradas declaraciones de su actual presidente", estimó Sarkozy, aludiendo a las amenazas de Mahmud Ahmadineyad a Israel.
Los dos mandatarios recomendaron a Siria que tomara distancias de Teherán. Justificando la decisión francesa de reanudar los contactos directos con Damasco, Sarkozy expresó su deseo de que se aleje lo máximo posible de Irán en la búsqueda del arma atómica.
MÁS DATOS
4En lo que se refiere al Líbano, Estados Unidos y Francia difundieron un comunicado conjunto en el que instaron a los gobiernos de Beirut y Damasco a establecer relaciones de buenos vecinos basadas en el respeto a la soberanía de cada país.
4Interrogado sobre el No de los irlandeses al Tratado de Lisboa, que vuelve a sumir a la Unión Europea en una crisis institucional, Nicolas Sarkozy afirmó que había que continuar con el proceso de ratificación.