Por Miguel Villegas
Anoche, en el distrito de Ate, once colombianos tomaron por asalto una de las edificaciones más modernas del país. Sobre las diez de la noche, las autoridades comunicaron (con cara de derrota) que el botín sustraído fue cuantioso. No se referían al dinero. Este conjunto, conocido en el fútbol sudamericano como selección Colombia, se llevó lo poquito que le quedaba a la gente de ilusión. En apenas 90 minutos.
La noticia ha rebotado en todo el planeta: Colombia empató 1-1 con Perú en el Monumental de Ate y lo dejó penúltimo en la Eliminatoria sudamericana.
Será portada en los diarios. No debería serlo.
EL MEJOR: VARGAS (EL COLOMBIANO)
Es cierto que lo dejó todo. Es cierto que hoy (y los días que faltan antes de jugar contra Uruguay en Montevideo) empezarán los reproches y continuarán las preguntas. Y es cierto que este es el equipo peor trabajado de los diez que buscan cuatro cupos al Mundial 2010 por América del Sur. Está claro que lo ofrecido anoche por la selección peruana fue más, muchísimo más de lo que podía dar. Pudo ganar al final, cuando Paolo jugaba de Guerrero, se recogía para recordar a Farfán y despistaba a los defensas como si el que estuviera en la cancha fuera Pizarro. Pudo ganar cuando Ñol disparó solo, a falta de 15 minutos para el final, y una pierna enemiga le quitó el gol. Pero igual iba a ser mentiroso: este equipo de Perú, que en realidad no lo es, está para perder los partidos. Está para ver el Mundial de Sudáfrica por TV.
Minuto 8. Como el hincha preveía, Vargas le pegó fuerte, obligó al error al arquero y quedó justo para que el nueve (o quien sea) haga el gol. Fue más o menos así, solo que Vargas era Fabián y era Colombia el que se ponía 1-0.
Minuto 40. En su casa y delante de su tribuna, Donny Neyra copió instantes del volante que entusiasma con la camiseta de la 'U'. Tuvo responsabilidades de marca (y falló) pero en la otra función, en esa de generar fútbol, pudo robarle once a un promedio peruano que, pese al empate a uno, sigue en rojo. De hecho, fue clave en el 1-1 de Perú, ese minuto 40 en que parecía mejor apagar las luces y devolverle la entrada a los 30 mil espectadores-masoquistas que pagaron por alentar a la bicolor.
De los demás habría que decir poco. Aplaudir la titularidad de Butrón, emocionarse con la personalidad del 'Loquito' Vargas. Eso sí, preguntar por qué Hidalgo no salió al campo a jugar y en su lugar mandó a un fallado clon.
Minuto 90. El gol de Mariño debe festejarse poquito. Es una bocanada de oxígeno para una selección que está en cuidados intensivos. Pese a lo crítico del diagnóstico, un entusiasta que está aquí, aplaudiendo a su equipo desde el palco, grita que va a volver al estadio. No importa que en la cancha sus jugadores saquen 10 en conducta. Arriba, los hinchas, tienen 20.
EL DATO
Chemo del Solar se disculpó y no asistió a la conferencia de prensa.