HABLE CON ELLA
Por Marcela Robles
Uno de los clímax del festival de cine de Toronto del 2007 fue el estreno de "Lars and the Real Girl" ("Lars y una mujer de verdad"), dirigida por Craig Gillespie, en la que un formidable Ryan Gosling se enamora de una muñeca inflable. En este filme, el joven actor (contraparte que también da la talla frente a Anthony Hopkins en el thriller "Fracture") es un solitario que encuentra compañía en el cariño de un alma gemela sintética llamada Bianca.
Lo sorprendente es que, lejos de escandalizarse, como ocurrió con la audiencia en los años setenta con la película de alguna manera similar realizada por el director español Berlanga ("Tamaño natural"), con un alucinante Michel Piccoli, la gente del pueblo de Lars, que quiere verlo feliz, termina por aceptarla. Así, Bianca va a jugar bowling, inicia una carrera de modelaje y cena con la familia del otrora ermitaño Lars.
En otro ángulo de la cámara, en un reality show, conducido por la ex modelo estadounidense y ahora conductora y productora de TV Tyra Banks, se proyecta una escena en la que una mujer aparece sentada sobre un elefante. El locutor en off dice a la letra: "¡Qué bello animal! Naturalmente, nos referimos al que está encima del elefante".
Ya pasó largamente la época en que a la actriz Ava Gardner se le calificaba del animal más bello del mundo sin que nadie pestañara. Pero situándonos en el contexto actual, lejos del glamour hollywoodense de los años cuarenta o cincuenta, creo que estamos retrocediendo. Lo que parece ser un tema trillado es en realidad un fenómeno peligroso que ya nadie analiza, ocupados como están, interiorizándolo.
No quiero aguar la fiesta, pero el Día del Padre me parece tan buena ocasión como cualquiera para hablar del machismo en hombres y mujeres, que lejos de estar desapareciendo está en su momento estelar. Porque ahora, además, se encubre a como dé lugar y puede traer consecuencias inesperadas y dolorosas. Por lo pronto, la mayoría de mensajes audiovisuales transmite la idea de que lo único que interesa es ostentar el poder de "ser" o "tener" un cuerazo suelto de huesos que mueva bien las caderas, o en todo caso que, serlo, es la mejor manera de conseguir algo en la vida.
Ya hace años Oliver Stone nos lo advirtió en "The Doors" en boca de Meg Ryan, que interpreta a una de las amantes de Jim Morrison. Cuando le piden que se identifique entre los demás miembros de la banda ella responde, "ornament". Identidad: adorno.
Me encantan los cuerpos en movimiento, la sensualidad y el erotismo. Pero me resulta trágico que en esta época de pilas bajas, viagra y relaciones disfuncionales seamos representados en el mass media por baby dolls o daddy dolls que pretenden convertirse en objetos de placer en el imaginario popular, como muñecos inflables que se pueden ordenar por delivery.
"Lars y una mujer de verdad" es la hermosa película de un hombre solitario que sustituye la amistad y el amor humano por una muñeca con cuerpo y alma de plástico. Ojalá estemos a tiempo de no tener que llegar tan lejos. Porque el machismo y el poder proponen y disponen (en abstracto y usualmente en efectivo), pero hombres y mujeres consienten. Igual que la línea divisoria entre violación de derechos y sexo con-sentido. Queridos padres, que tengan un buen día.