Las magistradas de la segunda sala penal para reos en cárcel, que preside Berna Morante, realizaron ayer una inspección ocular a un inmueble de Surquillo en el cual se presume que habría sido asesinada Claudina Herrera, la joven a la cual se le practicó una cesárea clandestina para robarle a su bebe y cuyo cadáver fue hallado hace dos años y ocho meses en el kilómetro 10 de la Panamericana Sur.
La diligencia se llevó a cabo en el lote 10 manzana A de la urbanización Reducto. Al lugar fue trasladado desde el penal de Lurigancho Miguel Montoya Montes, el conductor que presuntamente habría dejado inconsciente a Claudina con un golpe antes de que esta fuera asesinada.
Según se supo, Montes, acusado de llevar a Claudina en un vehículo a esa vivienda, había residido en ese lugar.
Además de la inspección ocular, en dicha vivienda se realizó una prueba denominada luminol destinada a encontrar vestigios y huellas en el ambiente.
Durante la diligencia, que sería la última del proceso, se halló coleópteros, insectos que viven en la basura, los cuales serían similares a los encontrados en el cuerpo de Claudina. Estas evidencias llevan a pensar que habría sido en ese lugar donde se ultimó a la mujer.
EL DATO
Cuatro implicados
Por este secuestro y asesinato están presos Miguel Montoya Montes, Ysabel Palacios Gálvez (falsa madre), la obstetriz Diana Rivas Llanos y Sofía Parravicini Caballero. La próxima audiencia será este martes (3 p.m.) en el penal de Lurigancho.