Tras la recomendación del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), respecto de que se limite la participación del procesado Alberto Fujimori en el juicio para garantizar su recuperación postoperatoria, la Sala Penal Especial dispuso que la audiencia de ayer, así como las de mañana y el próximo lunes tuvieran una duración de solo media jornada, es decir hasta la una de la tarde. Por lo demás, quedó claro que la salud del encausado es estable y satisfactoria.
De otro lado y por sexta diligencia consecutiva, el testigo Julio Salazar Monroe fue interrogado por el fiscal Avelino Guillén. El ex jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) volvió a caer en notorias contradicciones en su intento por tratar de no comprometer al ex presidente y al ex asesor Vladimiro Montesinos.
Aunque reiteradamente ha señalado que nunca supo de la existencia del grupo Colina, ayer le mostraron documentos firmados por él en 1992, a través del cual puso a disposición del Consejo Supremo de Justicia Militar al agente Mesmer Carles Talledo, acusado de filtrar información a Sendero Luminoso y de haber dado una lista de nombres de militares entre los que se encontraban algunos miembros del destacamento Colina. El militar trató de desconocer esos documentos e incluso puso en duda la veracidad de su firma.
Salazar, quien ya fue condenado a 35 años de cárcel por el caso La Cantuta, reconoció que en junio de 1991 solicitó al entonces mandatario Fujimori una felicitación para un grupo de militares por su trabajo de análisis de documentos senderistas. Es más, tuvo que admitir que en la lista se incluyó falsamente a tres militares que nunca tomaron parte en ese trabajo, con el fin de beneficiarlos.
Sobre la matanza de Barrios Altos, ocurrida el 3 de noviembre de 1991, dijo que recién se enteró al día siguiente por los medios de prensa y que, pese a ser jefe del SIN, no recibió ninguna información sobre este crimen por el canal de inteligencia.
Sostuvo que tampoco se enteró de que en diciembre de 1992 la revista "Sí" vinculó a Montesinos y varios miembros de Colina con esa matanza. Dijo que tampoco recordaba que por esas informaciones él mismo había denunciado ante la fiscalía a Ricardo Uceda, en ese entonces director de la revista.
EN PUNTOS
1. Por segunda vez consecutiva César Nakazaki no asistió al juicio oral, al parecer, por problemas de salud.
2. Para Ronald Gamarra, abogado de la parte civil, la presentación de Salazar Monroe resulta ridícula y lamentable, pues "trata de negar lo evidente y desconocer sus propias declaraciones".
3. El próximo testigo es Montesinos. Recién acudiría a declarar la última semana de junio.