EXPOSICIÓN. "Cerveza Túpac: una escultura social"
Por Marianne Blanco Dejardin
Esta exposición tiene una gran carga de sentido a pesar de lo simple que puede parecernos en un primer momento. El visitante entra a la sala de la galería Pancho Fierro y, después de enfrentarse a un gran logotipo negro (una estrella con la cara de Túpac Amaru en su interior) que estalla sobre una pared pintada de naranja, ve una serie de vallas publicitarias, donde personas en situaciones cotidianas brindan con cerveza. Todo parece parte de una campaña de publicidad de una cerveza que hasta ahora no conocíamos. Pero además de las vallas hay tres paneles explicativos... y es allí donde nos detenemos y comenzamos a comprender la trascendencia de esta muestra.
Giuseppe de Bernardi, el artífice de la exposición, tiene mucho que decir. El artista plástico, que empezó a utilizar la calle como una plataforma para hablar de arte haciendo arte en 1998, ha realizado numerosas muestras colectivas, tres individuales, ha trabajado como director de arte en cine y televisión y, lo más importante, es el creador y director de Túpac, una asociación que fundó hace siete años y que reúne 12 talleres de artistas entre los que destaca un programa de residencias para artistas, único en el Perú.
Este programa tiene varias modalidades, pero en todos los casos acoge a un artista (del extranjero o provincias) que se hospeda en el centro donde trabaja un proyecto. Túpac hace una presentación de su portafolio a la comunidad, organiza un taller abierto y una exposición de los trabajos que ha realizado durante la estadía. "Túpac cede el espacio y juntos buscamos autofinanciarnos", explica Giuseppe.
Una de las formas de financiamiento son las fiestas que Túpac organiza durante el año. Pero como para Giuseppe las cosas tienen una doble lectura, estas fiestas significan más que ser fuente de recursos para unos artistas que quieren vivir en Barranco. "Queremos que la comunidad entienda cuál es el rol del artista, que no es ese hippie bohemio que vive de su papá. Es un trabajador como cualquier otro que tiene familia y sueños y necesita dinero para vivir. El rol del artista está totalmente devaluado. Somos un gremio más y somos parte importante de la sociedad", explica Giuseppe.
Después de hacer un comercial de cerveza, el artista pensó en la idea de las fiestas para generar recursos para las residencias, pero también ideó el proyecto de cerveza Túpac, una marca que fuera el reflejo del compromiso profesional de los artistas para hacer gestión y producción de productos culturales. "La idea es que la cerveza exista comercialmente y estamos buscando interesados en producirla. Esta es una provocación desde el arte como empresa, pues no podemos esperar que nos financien. Queremos que la gente sepa por qué viene a nuestras fiestas, qué causa está apoyando y que, cuando exista, compre nuestra cerveza para ayudarnos a financiar proyectos que repercuten en nuestra sociedad", explica Giuseppe, quien escogió la cerveza por ser un símbolo de comunión y porque identifica a todos los trabajadores del mundo.
EL PROCESO DE GESTACIÓN
Túpac es una marca real
Giuseppe escogió el nombre Túpac para la cerveza porque los peruanos nos podemos identificar rápidamente con él, porque es corto y es quechua y porque fue el primer rebelde del Perú. Si bien esta cerveza aún no es producida comercialmente, ya tiene un sabor, es "un menjunje de varios tipos de cerveza con una infusión de hierbaluisa orgánica", explica Giuseppe.
Alrededor del logo creado por el artista podemos leer: "Producido por artistas a usanza de los monjes de claustros y abadías trapenses". La razón de este texto fue muy bien pensada: "Esos monjes, gracias a la venta de la cerveza que fabrican, financian su encierro espiritual. Yo hago un paralelo con el enclaustramiento del artista que se encierra ocho horas en el taller en una suerte de retiro espiritual", nos explica De Bernardi. Todas las personas que aparecen en las fotos de las vallas que veremos pronto en las calles de Lima forman parte, directa o indirectamente, de la Asociación Túpac.