Por El Veco. Periodista
Cuando España está en cuartos de final de la Eurocopa vive una sensación de duda, y si el rival de mañana es Italia, transita entre la prevención y hasta el miedo. Las frases del técnico Luis Aragonés en la antesala son elocuentes. "No era el adversario que más me gustaba", dijo apenas se fijó el partido. Otra: "No va a ser bueno que nos cedan la iniciativa porque su fuerte es el contraataque y Luca Toni es muy peligroso" .Un humorista podría aconsejar que también se metan atrás y le cedan la pelota al árbitro para que haga jueguito en la mitad de la cancha. La prensa se suma con el recuerdo del partido del Mundial de Estados Unidos 94 con triunfo 'azzurri' y la nariz rota de Luis Enrique por codazo de Tassoti. "La estrella de Italia no tiene fin", tituló "Marca". "Una vez más --agregó-- apeló al coraje y la suerte para salir adelante ante Francia". Otra frase del técnico nacido en Hortaleza, un barrio de los suburbios de Madrid: "Lo impresionante (¿King Kong?) viene ahora", afirmó aunque ellos también deben estar preocupados" (¡menos mal!).
Para nosotros España juega mejor y su volante puede aprovechar las ausencias de Pirlo (usina mayor) y de Gatusso (siete pulmones) para tener la pelota y manejar el encuentro. Y arriba tienen a David Villa en estado de gracia, todo lo ve gol y la jerarquía de Fernando Torres para inquietar a Buffon. El propio Arrigo Sacchi lo admite: "España puede jugar mejor, aunque Italia tiene un sentido de la verticalidad ofensiva que siempre complica". Luca Toni --acotemos-- no hila fino, pero pisa el área como un tractor. "Es el Gerd Müller de hoy", nos dijo Teófilo Cubillas hace algunas semanas. Y tiene razón.
El otro cuco europeo en las instancias cumbres asomó el jueves: Alemania. "Lo importante es ganar, no convencer", una frase que iguala a teutones e italianos. Tantas veces peleados con la pelota y tantas veces ganadores en el pitazo final.
Los 'panzers' eliminaron al favorito Portugal, que jugó virtualmente con 10 por la brusca desaparición de Cristiano Ronaldo, otra vez tragado por la responsabilidad de un partido crucial, incluido el olvido de no marcar a Klose en la acción del segundo gol. Bajo la lupa, el portugués es un notable delantero, indiscutible, aunque en lo anímico debe vitaminizar su corazón. Alemania mandó en la cancha porque siempre estuvo arriba en el marcador (2-0,2-1, 3-1 y el 3-2 final). Portugal había brillado en la primera ronda y se apagó bruscamente. Beckenbauer declaró tras el triunfo: "Tenemos una mentalidad ganadora que Europa teme", y dejó otra frase sobre el vencido: "Quien asombra demasiado pronto no llega demasiado lejos".
Y allí el 'Káiser' volvió a vestirse de corto, retrocedió hasta la final del 74 y vio a la 'Naranja Mecánica' rendida sus pies.