A veces la desconfianza es buena consejera, pero en otras ocasiones vaya que sí da dolores de cabeza. Si no pregúntele al empresario de Jaén, Antonio Goicochea Garay (52), quien perdió S/.14.000 de los S/.45.000 que tenía por ocultarlos en el cesto de basura de su baño y no avisar a nadie, ni siquiera a su diligente secretaria.
La historia comenzó cuando Goicochea cobró S/.50.000 por la venta de su producción de café. De ese dinero tomó S/.5.000 y el resto lo ocultó en el cesto de basura del baño de su oficina.
Seguro de que a nadie se le ocurriría buscar en tan insospechado lugar, el empresario salió a la calle a realizar compras, pero cuando regresó no encontró el dinero y se sintió morir.
Desesperado, preguntó a su secretaria, quien le dijo que en su ausencia había limpiado la oficina y el baño y todo lo había entregado al camión recolector de basura que había pasado frente a la oficina.
Desesperado, Goicochea acudió a la policía que primero detuvo a cuatro trabajadores de limpieza que iban en un camión recolector, pero luego comprobaron que se habían equivocado de vehículo. Luego dieron con los obreros que iban en el vehículo que pasó por la oficina del empresario.
En un inicio los trabajadores Paul Bellodas Frías, Eugenio Gonzales Torres, José Mercedes Calderón y César Lozada Dávila negaron haber encontrado el dinero, pero tras intensos interrogatorios comenzaron a caer en contradicciones hasta que confesaron haberlo hallado y que se habían repartido en montos diversos.
El problema es que todos ya habían hecho uso del dinero de distintas maneras. Unos habían comprado artefactos, otros habían pagado deudas y alguno de ellos, muy precavido, había abierto una cuenta de ahorros.
Hasta el momento solo se ha podido recuperar S/.31.000.