PUBLICACIÓN. El epistolario de Manuel Candamo
Por Enrique Planas
Manuel Candamo (1841-1904), importante miembro del Partido Civil y presidente del Perú en 1903 en los tiempos de la llamada República Aristocrática, era un hombre de pocos adjetivos, de sobria oratoria, ideas claras y prosa contundente. Quizás por ello las cartas dedicadas a su esposa, Teresa Álvarez Calderón Roldán, publicadas más de un siglo después por su nieto José A. de la Puente Candamo y por su bisnieto José de la Puente Brunke en el libro "El Perú desde la intimidad", resultan tan apasionantes.
"En lo que se refiere al carácter de epistolario íntimo, se trata del más interesante que hasta hoy se haya publicado en el Perú", señalan los responsables del Fondo Editorial de la Universidad Católica. Y quien lea las 400 castas reunidas en este volumen les dará la razón. Días antes del combate, o desde el exilio, el futuro presidente le escribe a su "cholita", a su muy querida Teresa, sobre cómo los chilenos roban hasta los muebles de las destruidas casas de Chorrillos, cómo las tropas de Lynch arrasaban con el norte, o cómo un reducto de combatientes peruanos esperaba con impaciencia vencer a las tropas invasoras en Miraflores. Buena parte de los comentarios de Candamo podrían haber sido escritos ayer por la tarde, pues en muchos temas el Perú no deja de repetir sus errores históricos. "Ojalá este libro sirva para ver la República Aristocrática de un modo menos negativo", señala José A. de la Puente Candamo, uno de nuestros mayores maestros de historia. "Aunque mi hijo José crea que exagero, aquellos gobiernos tuvieron varias virtudes: hubo orden administrativo, respeto a las normas legales, continuidad institucional y preocupación social. ¡Toda la legislación social en el Perú se da entre los años 10 al 20! ", explica.
Para el director emérito del Instituto Riva Agüero, hoy se tiene una visión pesimista de aquella época, y se olvida que aquella gente no se dejó abatir por la derrota y más bien trabajó por la reconstrucción del país. "Ya en 1903, cuando mi abuelo llegó a la presidencia, el país caminaba. A veces pienso que el Perú progresa a pesar de nosotros. Su fuerza actual nace no de una dirección política sino de la vida misma", señala.
Este libro concreta uno de los más acariciados proyectos del historiador. En el prólogo recuerda cómo, cuando aún era estudiante del colegio La Recoleta, iba todos los días a casa de su abuela Teresa para almorzar. "Un día me mostró las cartas, sacándolas de una caja de latón de té Hornimans. Allí las conservaba, amarradas con pititas. Yo siempre las veía como algo recóndito y respetable, pero nunca me lancé al trabajo de su edición. Ya en los últimos años, pensando en el centenario de la muerte del abuelo, hablé con mi hijo José para publicarlas. Pero siempre sentí la contradicción entre el cariño de un testimonio tan interesante y la reserva frente a su publicación.
¿Y por qué este pudor tan añejo?
José A. de la Puente: Las cartas del marido a su mujer son, en su naturaleza, privada. Entonces ¿qué derecho puede tener el nieto de publicarlas? Esa ha sido una pregunta que me he hecho muchas veces.
José de la Puente Brunke: Sobre todo porque en este epistolario hay muchas indiscreciones, muchos juicios muy duros sobre personas.
José A. de la Puente: En mis clases de la universidad siempre insisto en el valor del testimonio familiar. Pero cuando me toca a mí investigarlo me río de mí mismo, pues he tenido que luchar mucho para publicarlo.
José de la Puente Brunke: También hay cartas en las que tiene apreciaciones muy duras y pesimistas sobre el Perú, cuando dice que se trata de un país sin futuro...
¿Fue una tentación para un historiador, atento siempre a la confirmación de las fuentes, el no leer "entre líneas" aquellas cartas?
José A. de la Puente: Hemos tenido que resistir la tentación de hacer de manera muy explícita nuestras interpretaciones. Nosotros no somos los intérpretes oficiales de su pensamiento, y al final ambos transamos en poner, al inicio del libro, un apartado en el que hacemos algunas consideraciones sobre el contexto en que hay que entenderlas.
Pero estas cartas también tienen una limitación, ¿cuánto de la información que posee Candamo sobre la guerra no la dice en las cartas por no preocupar a su esposa?
José A. de la Puente: Evidentemente, las preocupaciones eran múltiples, y es muy difícil establecerlo. Cuando él escribe con mucho optimismo sobre la batalla de Miraflores, y dice: "¡vamos a ganar!", no sé hasta qué punto mi abuelo lo creía íntimamente.