Jesús Sánchez Marcelo, el peruano que se encuentra en estado vegetativo y que un hospital de Texas, Estados Unidos, se negaba a seguir atendiendo, llegó el viernes en la noche a Lima. Inmediatamente fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (INCN), en los Barrios Altos, donde permanecerá internado. "Tenemos mucha fe de que el tratamiento que le van a dar acá lo ayudará a mejorar", comentó ayer Jesús Sánchez Alvarado, su hijo de 22 años.
A través de un comunicado de prensa, el INCN informó que el paciente llegó con funciones vitales estables, una traqueotomía que le permite respirar y una sonda en el estómago por medio de la cual se alimenta.
A fin de evaluar a profundidad su estado de salud, los especialistas solicitaron diversos estudios de laboratorio como hemograma, perfil de coagulación, perfil hepático y electrolitos, además de una radiografía del tórax.
También ordenaron que se le practicara un electroencefalograma, entre otras pruebas destinadas a analizar sus condiciones neurológicas. Los exámenes comenzaron en la noche del viernes. Sus principales resultados serán divulgados mañana en una conferencia de prensa.
El Estado peruano se ha comprometido a correr con los gastos clínicos. Así se lo ratificaron a la familia los representantes del INCN. Sin embargo, la noche del viernes, la familia pagó por desconocimiento los primeros exámenes practicados al paciente.
El 20 de setiembre del 2007, Sánchez Marcelo --quien no tenía seguro médico-- sufrió un paro cardíaco que le dejó serias lesiones en el cerebro. Los médicos del hospital John Peter Smith, de Texas, lo declararon en "estado vegetativo irreversible".