Por Milagros Vera. Corresponsal
Cusco. A cualquiera le gustaría saber qué habrá sentido Franco Navarro al ver a su hijo anotar su primer gol como profesional. Hay más felicidad todavía porque ese gol le sirvió a Cienciano para ganar el partido y seguir con intenciones de llegar a la punta.
Pero ahora imagínese el doble de esa felicidad en el pecho de Franquito, el chiquillo que quiere ser como su viejo y que tiene la responsabilidad de ser goleador como el apellido lo obliga.
Fue a los 54' cuando Gustavo Vassallo pivoteó intentando colgar al golero Carlos Laura, pero Franquito andaba por ahí con todas las ganas y la metió de cabeza, luego salió corriendo a abrazar al técnico, su padre. Un gran momento.