BUENOS AIRES [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El Gobierno de Argentina y el sector agropecuario retomaron el diálogo interrumpido hace un mes, pero la cita solo dejó en claro que persisten las discrepancias en torno a los impuestos a las exportaciones de los granos.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner estuvo acompañada por tres de sus ministros. A lo largo de una mesa, y frente a ellos, se sentaron Hugo Biolcati, de la Sociedad Rural Argentina; Mario Llambías, de Confederaciones Rurales; Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, y Fernando Gioino, de Coninagro.
Tras la cita, que tuvo lugar en la Casa Rosada, ambas partes destacaron la importancia de haber recuperado el diálogo, pero mientras el Gobierno se mostró más optimista y calificó el encuentro como "positivo", el campo fue más cauto a la hora de evaluar los resultados de la reunión.
"Hay que valorar que se haya reanudado el diálogo, que interrumpió un proceso de confrontación. Se ha reconstituido una instancia de democracia, con discrepancias, pero con respeto. Es importante decirnos las cosas a la cara", dijo Buzzi.
En la reunión, definida por el Gobierno como una "charla franca", no hubo acuerdos ni compromisos: solo una invitación de la presidenta a los dirigentes gremiales para sumarse a los "acuerdos del bicentenario". Los dirigentes continúan a la expectativa de que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, los convoque nuevamente a la mesa de diálogo agropecuario, que quedó trunca el pasado 26 de mayo.
Esa fue la segunda vez que la mandataria recibió a los líderes gremiales desde el inicio de las protestas del sector agropecuario, en marzo pasado, cuando el Gobierno dispuso un sistema de retenciones móviles que elevó de 35% a 46% --según el valor actual-- los derechos de exportación de soya, el principal cultivo del país.
Durante la reunión, los dirigentes del agro solicitaron la suspensión de la medida, pero la presidenta Fernández respondió que el tema está ahora en manos del Congreso, al que envió un proyecto de ley para ratificar la medida.
La mandataria aseguró a los líderes rurales que el proyecto de ley será tratado en el Congreso "sin limitaciones", por lo que se podrían introducir modificaciones a la resolución, que está vigente desde marzo pasado.
EFECTOS INTERNOS
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, detalló en una conferencia de prensa posterior al encuentro que en lo que va del año aumentaron las exportaciones agrícolas con respecto al mismo período del 2007, pese al conflicto con el agro, cifras que "dan muestra del acierto de la medida".
Al respecto, Eduardo Buzzi, dijo que la presidenta les expuso el incremento de las exportaciones como ejemplo de que las cuatro huelgas realizadas por el sector rural en vez de perjudicar las ventas al exterior tuvieron un efecto negativo en el mercado interno, afirmación que fue rechazada por los dirigentes rurales.
Los productores llevaron a cabo cuatro huelgas que consistieron mayormente en no enviar granos con destino a la exportación. Además, bloquearon carreteras, que derivaron en el desabastecimiento y en el encarecimiento de combustibles y alimentos.
La semana pasada, durante un multitudinario acto de apoyo en la histórica Plaza de Mayo, la jefa de Estado acusó de antidemocráticos a los líderes de las cuatro organizaciones de productores agropecuarios que encabezaron el movimiento de protesta.
"La presidenta les dijo (a los dirigentes rurales) que veía con cierto pesar estos datos (de la Aduana), porque corroboran que se siguió exportando, mientras los argentinos sufríamos el desabastecimiento de comida y combustible", comentó el jefe de Gabinete.
Por su parte, el titular de las Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, sostuvo que la huelga comercial "no fue contra el interior de Argentina".
Explicó que "lo que pasó es que había bastantes granos que ya estaban en los puertos (antes del inicio del conflicto) y se exportaron".
Tensión se trasladó al Legislativo
La tensión política en Argentina se trasladó desde la semana pasada al Congreso, después de que Cristina Fernández de Kirchner enviara al Parlamento el proyecto de ley para ratificar el alza de las retenciones.
Fernández cuenta con mayoría en ambas cámaras, pero varios legisladores oficialistas fueron instados por los votantes de sus respectivas provincias a no aprobar la iniciativa y presentar un proyecto alternativo que reduzca la presión impositiva sobre los productores agropecuarios.
La Cámara baja comenzó, en tanto, a analizar el tema. Las comisiones de Agricultura y Presupuesto iniciaron ayer por la noche el debate sobre el proyecto de ley.
En tanto, el vicepresidente argentino, Julio Cobos, se reunió en el Senado con los gobernadores de San Luis, Alberto Rodríguez Saá; Córdoba, Juan Schiaretti; y Santa Fe, Hermes Binner, quienes se oponen al alza de los derechos a la exportación de soya. Otros gobernadores rechazaron la invitación de Cobos para debatir el tema.
CLAVES
4 Argentina es el primer exportador mundial de girasol, el segundo de maíz, el tercero de soya y el cuarto de trigo. Ocupa también puestos de relevancia en el comercio global de derivados de estos granos.
4 Frente al Palacio del Congreso centenares de simpatizantes de la presidenta Fernández instalaron carpas y manifestaron a voz en cuello su respaldo al proyecto de retenciones porque es un instrumento de "redistribución social" y freno a los altos precios internacionales.