Por Pedro Canelo
Lo estabas esperando. Marcaste con tinta indeleble cada uno de los calendarios sin sonrisas. Fuiste siempre paciente, sin reproches, con la identidad intacta. Hace seis años fue la última vez que lo gritaste con tu camiseta crema trajinada por tantas palpitaciones aceleradas. Hace seis años entregaste el grito al aire para que viaje el aliento de los campeones. Ahora solo te queda alistarte, llamar a los amigos, sentarte el fin de semana con tus hermanos y con tu padre. Todos juntos por una vuelta que nunca como hoy suena a reencuentro. La vuelta en 'U' nunca como hoy tiene la pista despejada. Pase usted.
Pocas veces una final se convierte en una metáfora fiel de una campaña. Ayer la 'U' le ganó a Sporting Cristal con goles de Neyra y Hurtado, los mismos que con tiros libres decisivos y con oportunismo goleador le van a dar uno de los campeonatos más esperados al hincha merengue.
El premio Donny
Este Apertura se recordará como el torneo donde ganó la exquisitez de Neyra y también quedará grabada como la campaña de las celebraciones litúrgicas del 'Vagón' Hurtado. Los dos aparecieron cuando más falta hacían. Sobre todo Neyra, que anotó el gol más bonito en el día más urgente. Como si lo hubiera guardado para que el grito sea más certero.
Y si esta final fue una metáfora de un campeonato peleado entre cremas y celestes, en la otra acera también hubo respuestas previsibles en el examen final. Cristal estaba para pelear, es seguro que lo hará porque el 'Ciego' Oblitas ha armado un plantel fuerte que gastará el último sudor mientras las matemáticas concedan esperanza. Pero para campeonar no basta con esa entrega que calentó la noche. Hace falta un plantel para campeonar y los celestes tienen carencias. No tienen un delantero que reemplace a un Ximénez, que no estaba en forma, y en defensa las garantías se acaban cuando Villalta o Ramos se entregan al desconcierto. Demasiado poco.
Faltó poco, tú lo sabes bien. Si la 'U' le gana el clásico a Alianza Lima y Cristal pierde en Huancayo se termina todo. Por eso alístate y convoca a todos aquellos con quienes hace mucho no te das el más honesto de los abrazos. Toma mucha agua, afina la voz cantante, plancha tu camiseta crema y prepara el salto. Nunca como hoy tan cerca. Nunca como hoy recuerdas lo mucho que lo habías esperado.