Por Jorge Saldaña Ramírez
Sigue el suspenso. A un mes para la elección de la nueva Mesa Directiva del Congreso, la oposición sigue deshojando margaritas. Las bancadas de Unidad Nacional, los fujimoristas, Unión por el Perú y el Partido Nacionalista Peruano aún no definen la orientación de los 70 votos que suman en conjunto, y que despejarán la duda sobre si el oficialismo seguirá reteniendo por tercer año consecutivo la dirección de los debates en el Legislativo o si esta tarea será asumida por la oposición.
Ayer, el vocero de Unidad Nacional, Rafael Yamashiro, anunció que el próximo martes esa bancada parlamentaria definirá el respaldo institucional a la postulación de Javier Bedoya de Vivanco a la presidencia del Congreso.
"Unidad Nacional es una alianza de partidos y también congrega a independientes. El PPC y los independientes se han manifestado a favor de la candidatura de Bedoya. Falta el pronunciamiento de Solidaridad Nacional", indicó.
Por su parte, el vocero de la bancada de Unión por el Perú, Oswaldo Luizar, informó a El Comercio que también a mediados de esta semana dicho bloque legislativo, integrado por 19 representantes, resolverá una postura final de cara a la próxima contienda electoral parlamentaria.
Mientras Luizar hacía esta precisión, en el Hall de los Pasos Perdidos del Congreso, su colega piurana Rosa Venegas declaraba que "no se corre" a una eventual postulación a la próxima Mesa Directiva del Parlamento e incluso aseveró que ello será definido en la primera semana de julio.
Por el lado del bloque fujimorista se supo que este lunes habría una reunión entre sus voceros, Santiago Fujimori y Carlos Raffo, y los "negociadores" de la bancada aprista designados hace dos días en la última reunión de la célula parlamentaria: Mercedes Cabanillas, Mauricio Mulder, Aurelio Pastor y el propio aspirante Velásquez Quesquén.
Fuentes fujimoristas consultadas ayer por El Comercio indicaron que hay dos facciones: una a favor de la lista oficialista, que liderarían los legisladores Keiko Fujimori y Carlos Raffo, y la otra encabezada por Rolando Souza y Alejandro Aguinaga, que respaldaría una mesa directiva opositora.
El menos apurado por definir una postura grupal fue el vocero del humalismo, Cayo Galindo, quien declaró que recién el 24 de julio --48 horas antes de la fecha de elección parlamentaria-- dicho grupo resolverá si respaldará o no una lista de candidatos a la Mesa Directiva. "No es una cuestión ideológica. Pero definiremos (nuestros votos) cuando tengamos un panorama claro", indicó.
Entretanto, el candidato aprista a la presidencia del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, dijo que si asume la conducción de los debates parlamentarios a partir del próximo 27 de julio fortalecerá el rol fiscalizador del Parlamento.
"(Ell) no implicará el impedimento del trabajo del Poder Ejecutivo ni convertirá al Congreso en un escenario de enfrentamientos", aseveró.
AL GRANO
"La próxima Mesa debe reformar el Congreso" (*)
¿Cuál debe ser el perfil de la próxima Mesa Directiva del Congreso?
Es importante que sea una Mesa multipartidaria porque ayudaría a acordar mejor los procedimientos y las agendas. Debe estar integrada por parlamentarios comprometidos en la reforma del Congreso. El próximo presidente del Legislativo debe tener la capacidad de concertar una agenda de trabajo con los grupos políticos y desprenderse de su condición de militante de una bancada para ser el presidente de todos los congresistas.
¿A qué debería apuntar esta reforma del Congreso?
La principal labor de un Congreso es representar a los ciudadanos. Se legisla y se fiscaliza porque se representa. Hay que promover grupos parlamentarios, y tener una agenda (legislativa) que responda a las necesidades y urgencias del país. Es importante priorizar la transparencia de la labor del Parlamento.
(*) Percy Medina. Secretario general de Transparencia