Por Reggio Emilia
Londres, [El Comercio]. Luis Horna e Iván Miranda tuvieron que colgar las raquetas en sus respectivos torneos, el de Wimbledon en la ciudad de Londres y el Challenger de Reggio Emilia en Italia, aunque por motivos diferentes. A Lucho le falló su 'partner', mientras que al 'Chino' lo 'bajó' la fastidiosa hepatitis.
El 'walkover' por lesión de Arnold llegó en el peor momento, justo cuando Lucho y el argentino habían ilusionado al vencer el miércoles con relativa facilidad a los franceses Jeremy Chardy y Florent Serra por tres sets a cero y conocían a sus próximos rivales; en el papel, asequibles.
"Una lesión en el hombro de Lucas Arnold Ker ha obligado a la pareja a retirarse en la segunda ronda en el partido frente al alemán Christopher Kas y el holandés Rogier Wassen", indicó ayer por la tarde el departamento de prensa de Horna. El peruano, que había caído en la primera ronda del singles ante el croata Karanusic, se despidió así de Wimbledon.
'Chino' al médico
La suerte de Lucho, sin embargo, no fue peor que la de Miranda. El 'Chino' habría llegado anoche a Lima desde Italia aquejado de una hepatitis A adquirida en Lima, y que no le permitió de-sempeñarse normalmente en el Challenger de Reggio Emilia. Incluso, Horna le recomendó por 'chat' que abandonara y que regresara al Perú a cuidar su salud.
Según el portal atperu.org, que sigue la carrera del 'Chino', este comenzó a sentir dolores estomacales hace un par de semanas tras entrenar en Lima y fue diagnosticado con la enfermedad que ataca al hígado. El tenista se trató y viajó a Reggio, pero el problema se agravó y perjudicó su participación en el torneo. Perdió en singles y se retiró en el dobles en el que iba a jugar junto con el chileno Nicolás Massú.
El 'Chino' necesitará de dos a tres semanas de reposo absoluto antes de volver a las canchas y se perderá los torneos de Córdoba en España y de San Benedetto en Italia. Si mejora, estaría retornando a la competencia en los torneos de Manta, Ecuador (se inicia el 12 de julio), y los Challenger de Belo Horizonte y Campos do Jordao en Brasil.
OJO CON LA HEPATITIS