¿Por qué será que el alcalde de Pucallpa, Luis Valdez, sindicado como la persona que hace cuatro años contrató a los sicarios que mataron al periodista Alberto Rivera Fernández, siempre está involucrado en escándalos?
Todo indica que el burgomaestre podría volver a comparecer ante los tribunales, y no solo como supuesto autor intelectual del asesinato del periodista, sino también por un caso de tráfico de influencias en la empresa estatal Electro Oriente. Según la denuncia de "Cuarto poder", una cervecería de su propiedad se habría visto sospechosamente favorecida con la construcción de una línea de suministro eléctrico, valorizada en medio millón de soles. El caso es grave porque pondría al descubierto la manipulación de fondos públicos, clientelismo político e incluso la participación de un congresista aprista que sin duda deberá deslindar posiciones.
La vigilancia ciudadana sobre el alcalde Valdez es, pues, ineludible. Hace dos semanas la Corte Suprema anuló el juicio en el que fue absuelto y ordenó el inicio de un nuevo proceso para esclarecer su participación en la muerte de Rivera. Esperamos que esta vez no triunfe la impunidad. Y para ello es necesario que el proceso no se realice en el lugar donde se perpetró el crimen, para evitar las influencias consabidas y las amenazas del crimen organizado.