El Apertura ha sido relativamente fácil para el Regatas.
Todos los equipos se han demorado en acoplarse para el campeonato, pero el hecho de estar trabajando desde comienzos de año y conocernos nos ha ayudado a mantener una regularidad en este Apertura.
¿Regularidad? Lo de ustedes es supremacía, con siete victorias en siete partidos.
Y eso que hemos tenido complicaciones en el armado, pues hemos tenido a varios chicos lesionados.
Tu hermano Julio César y tú vuelven a jugar tras casi un año sabático.
Estábamos desmotivados por una serie de razones. Ese período nos ayudó para encontrar nuevamente las ganas y hemos regresado para contribuir con el equipo.
El partido entre Regatas y Real se jugó a coliseo lleno.
Nosotros también nos sorprendimos. Es la primera vez en el campeonato que jugamos así. La gente sabe qué partidos van a ser buenos y entretenidos.
¿En lo personal, sientes que tienes una tarea pendiente?
Definitivamente, la tarea que no hemos podido cumplir es hacer un buen papel en el exterior con la selección. Sabemos que ha sido y será muy complicado, porque los demás países nos sacan mucha ventaja. En clubes me gustaría hacer un buen papel.
¿Cuál es el camino correcto para que el básquet peruano pueda levantarse?
La única alternativa viable es que forme, de una buena vez, la liga profesional. No hay otra opción. Eso debe venir con la capacitación de los entrenadores y el compromiso de los jugadores de dedicarle un poco más de tiempo. Hoy todos, sin excepción, tenemos que trabajar o estudiar y el básquet no es la prioridad.
Se han presentado varios proyectos.
Mira, no importa quién lo haya presentado. Solo sé, por mi experiencia de más de 10 años en el básquet, que formar una liga profesional o una nacional será la única solución. La dirigencia debe entender que el básquet es un deporte, pero es, a la vez, un espectáculo. Y hay mucha gente aficionada. El mejor ejemplo es que nosotros jugamos el Sudamericano de Clubes con Alas Peruanas en un Dibós lleno. Ojalá que esto mejore.