DESCUBRIMIENTO. Célebre pintura negra
MADRID [EFE]. Varios detalles han dado la clave. Unos trazos poco definidos, ciertos errores de perspectiva y unas misteriosas letras: AJ, situadas en la base inferior izquierda del cuadro. Estas son las pistas que han llevado a concluir "casi con toda seguridad" que El Coloso, que hasta ahora se consideraba una de las obras maestras de Francisco de Goya, no pertenece al genio sino a uno de sus colaboradores, el pintor valenciano Asensio Juliá.
Así lo anunciaron el jueves en el Museo del Prado de Madrid, tras analizar la tela. El cuadro, que representa una alegoría de la Guerra de la Independencia, de 1808 a 1814, muestra varios detalles que permiten suponer con casi total seguridad que la pintura no es de Goya, sino de su ayudante, según ha explicado Manuela Mena, jefa de conservación de pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado. Mena se ha reunido esta semana con Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación del Museo, y José Luis Díez, jefe de Conservación de Pintura del siglo XIX, para examinar la tela después de que se identificaran las iniciales.
Mena, quien afirmó que para él esta obra no es de Goya, consideró que la misma desde abajo "corresponde a otra mano distinta" a la del maestro de Fuendetodos, y que la figura del gigante, "muy clasicista, no corresponde a su forma de hacer". No obstante, el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, no quiso descartar 'taxativamente' la autoría de Goya en el cuadro, e instó a esperar a que finalizaran las investigaciones de los expertos.
Hasta el momento se había considerado que los dos misteriosos caracteres representaban un número 17, pero ahora se supone que son las letras AJ escritas con la caligrafía de la época. El ayudante trabajó con Goya en la pintura de los frescos de San Antonio de la Florida.
Entre los detalles controvertidos destacan los trazos que describen la musculatura del gigante, que son toscos mientras que Goya se caracterizó por su dominio de la anatomía. Lo mismo sucede con el paisaje que rodea al gigante; no está perfilado, aunque Goya solía pintar los entornos de manera minuciosa. También hay otro detalle que muestra a un caballero que cae de su montura en una dirección que contradice las leyes de la física. Un error que Goya nunca hubiese cometido, según los expertos.
Para determinar con total fiabilidad que El Coloso no es de Goya aún habrá que esperar. Las conclusiones definitivas del estudio que se está llevando a cabo se darán a conocer en los próximos meses a través del boletín oficial del Museo del Prado.