Resulta importante destacar la voluntad de la Municipalidad de Lima de continuar con las obras del intercambio vial en la avenida Venezuela. Ello a pesar de las protestas de estudiantes y las contramarchas de algunas autoridades de la Universidad de San Marcos, afectada por las obras.
La necesidad del 'by-pass' para el interés general de la comunidad y los vecinos es inobjetable. El cruce de las avenidas Venezuela y Universitaria es el tercero de los diez principales puntos de congestión vehicular en la ciudad. Y previamente las autoridades universitarias aceptaron colaborar en las obras pero luego, ante el bochinche generado por los estudiantes, han intentado desdecirse.
Ahora se invoca al diálogo, lo que es saludable y debe promoverse. Y la municipalidad se ha comprometido a acoger algunas sugerencias del informe técnico de la Universidad de Ingeniería y a no afectar la integridad de la huaca ubicada dentro del campus.
Por su parte, los alumnos de San Marcos deben entender que, por más respeto que se tenga a la cuatricentenaria institución que los acoge, ello no les da pie a pretender estar por encima del bien público al que la ley da prioridad. Todos debemos entender que las calles cerradas, los desvíos y la pérdida de horas-hombre son la cuota de sacrificio que, unos más que otros, debemos pagar para finalmente contar con obras de gran utilidad comunitaria.