RIAD [EFE]. Una mujer saudí mayor de 60 años ha tenido que esperar varias décadas para poder casarse, algo que solo consiguió tras la muerte de su padre y de sus tíos, quienes le impedían contraer matrimonio con un hombre fuera de su clan.
Aunque no revela nombres, el periódico "All Watan" subraya que la mujer se casó ayer con un compatriota de 80 años, que no es miembro de su tribu.
La novia dijo que el mismo problema afecta también a muchas mujeres de su familia, incluidas sus hermanas, de 44, 48 y 56 años, y atribuyó la política de su padre a las costumbres de las muy conservadoras tribus saudíes.
Pese a que el padre murió hace 26 años, ni ella ni sus hermanas han conseguido contraer matrimonio debido a que sus tíos respetaban las mismas costumbres que prohíben a las mujeres salir sin el velo que cubre su rostro o viajar sin estar en compañía de un varón de la familia o casarse con alguien que no pertenezca a su clan, entre otras muchas restricciones.
La novia recordó que su padre no permitía, además, que sus hijas fueran al colegio.
Un informe publicado en el 2007 en el reino árabe cifraba en un millón el número de las mujeres que se quedaron solteronas por las rigurosas reglas.