GOLPE A SARKOZY
Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. No podía irle peor a Nicolas Sarkozy en su primer día como presidente de turno de la Unión Europea (UE). El mandatario de Polonia, Lech Kaczynski, anunció ayer que no firmará el Tratado de Lisboa, pese a que el Parlamento de su país ya ratificó el documento. Si Kaczynski se mantiene en sus trece, y tras el No de Irlanda al texto, el proyecto reformador de la UE podría quedar definitivamente truncado.
"Después del rechazo del texto por parte de los irlandeses, la cuestión del tratado no tiene sentido", declaró Kaczynski en una entrevista publicada en la versión digital del diario "Dziennik". La amenaza sacudió Bruselas y la recién estrenada presidencia francesa, pues corresponde a este presidente conservador y euroescéptico y no al primer ministro liberal y proeuropeo Donald Tusk, ni al Parlamento polaco (que refrendó el texto en abril), la última palabra respecto a la ratificación del Tratado de Lisboa.
"Es difícil decir cómo va a acabar esto. Por el contrario, la afirmación de que no hay unión si no hay tratado, no es seria", consideró Kaczynski. "La UE ha funcionado, funciona y continuará funcionando. No es perfecta, pero una estructura tan complicada nunca puede ser perfecta", dictaminó.
El Tratado de Lisboa, concebido para agilizar el funcionamiento de una UE con 27 países miembros y darle más peso en la escena internacional, requiere de la ratificación de cada uno de los integrantes del bloque. Tras el No de Irlanda, el único país que por mandato constitucional tuvo que someter a consulta popular el documento, los líderes europeos decidieron continuar con los procesos de ratificación parlamentaria pendientes, mientras concedían tiempo a Dublín para volver al redil.
Las declaraciones del mandatario polaco constituyen un duro golpe a la UE y en particular a Nicolas Sarkozy, quien asumió ayer la presidencia del club por un semestre. "Nuestra primera prioridad es circunscribir el problema a los irlandeses y hacer que los otros países europeos continúen la ratificación", había declarado el lunes por la noche Sarkozy en una entrevista televisada.
Con Varsovia sumarían ya tres las capitales díscolas frente a las aspiraciones reformadoras e integracionistas que anidan en países como Alemania, Francia, España y los países del Benelux (unión aduanera y económica de Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo). El presidente checo, Vaclav Klaus, también ha manifestado reparos a continuar con el proceso de ratificación del tratado después de lo sucedido en Irlanda.
Las prioridades del presidente galoENERGÍA Y CAMBIO CLIMÁTICO
En el corto plazo, París espera concertar medidas para aliviar las consecuencias del alza en el precio del petróleo en sectores como el transporte y la pesca. La idea de reducir los impuestos sobre el petróleo no ha recibido una buena acogida en el bloque; sin embargo, se ha encargado el análisis de esta medida a la CE.
AGRICULTURA
La política agraria de la UE pasará un examen. Varios países encabezados por Reino Unido se oponen a que Bruselas siga subvencionando con alrededor de un tercio del presupuesto comunitario a los agricultores. Francia continúa empecinada en oponerse a una liberalización del sector .
DEFENSA
Sarkozy anhela hacer finalmente realidad la tan anunciada fuerza de intervención europea constituida por 60.000 hombres, capaz de participar por períodos de hasta un año en operaciones de paz en cualquier lugar del planeta. Francia está dispuesta a aportar la mitad de los efectivos y espera asimismo mayor cooperación en industria militar dentro de la Unión Europea.