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Un libro abierto

UN NIÑO LECTOR Y UN AUDAZ DETECTIVE ATRAVIESAN UN ESTANTE DE NOVELAS PARA ESCAPAR DE SUS ENEMIGOS "EL NIÑO QUE CAYÓ DENTRO DE UN LIBRO" ES EL PRIMER ESTRENO DEL RENOVADO TEATRO MARIO VARGAS LLOSA

Por Enrique Planas

Encerrado en un horno de fundición, a punto de ser convertido en cenizas por sus captores, todo parece indicar que las aventuras literarias del audaz detective Rocko Delgado se acercan al fin. El pequeño Matías ha llegado a la mitad del libro y no puede soportar tanto suspenso. Su padre lo ha enviado a su cama y él no puede conciliar el sueño, y se pregunta si su héroe podrá sobrevivir a la trampa de sus enemigos. En ese momento, Matías rompe la sutil frontera que separa el sueño de la vigilia, atraviesa la noche y aparece al lado del detective, que empezaba a murmurar sus últimas oraciones. Después de librarlo de sus amarras, ambos emprenderán un increíble escape y recorrerán no solo las páginas de la novela que Matías aún no había leído, sino también otros volúmenes adosados en su biblioteca: un manual de ajedrez para principiantes, los cuentos de los hermanos Grimm, una novela de suspenso de Robert Louis Stevenson, el libro para bebes que olvidó su hermanita menor y una selección de escalofriantes relatos de terror. Mientras Rocko intenta resolver su caso más difícil, Matías busca cómo regresar a casa.

David Carrillo, director de la obra del dramaturgo británico Alan Ayckbourn, es enfático: "El niño que cayó dentro de un libro" no es una obra para niños. Se trata de una obra familiar, divertida tanto para los niños como para sus padres. "De niño nunca fui a ver teatro para niños, iba con toda mi familia a ver las obras de Osvaldo Cattone, con las que mis padres se divertían tanto como yo. Ya de adulto, por interés profesional, iba a ver estas obras en las que los niños la pasaban excelente, pero yo me aburría. Y, cosa curiosa, descubrí que muchos iban al teatro con su nana, porque a sus padres no les interesaba acompañarlos. Siento que se hace 'fast food' con el teatro para niños. Y de lo que se trata es que los padres tengan muchas ganas de compartir una puesta con sus hijos", explica.

Para Carrillo las obras para adultos del prolífico Ayckbourn no tienen mayor diferencia dramatúrgica que sus obras supuestamente infantiles. No importa el público al que se dirija, el autor británico siempre ofrece estructuras dramáticas complejas, crea mundos con sus propias reglas jugando con el lenguaje y el tiempo.

Y "El niño que cayó dentro de un libro", que se estrena en el renovado teatro de la Biblioteca Nacional, no es la excepción. "Matías debe atravesar todos los libros para regresar a casa. Lo que hace Ayckbourn aquí es crear un mundo particular en cada una de esas estaciones en el que cambia el lenguaje, la atmósfera y la estética según cada libro", explica el director. Por supuesto, esta propuesta supone un gran reto. Cada libro visitado representa un estilo de montaje distinto, una forma teatral para cada universo. Sin duda, se trata de una producción tan divertida como ambiciosa, para ver con todo el clan familiar.

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