Con la sencillez y el fino humor que lo caracterizan, el comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños recibió ayer un reconocimiento del Congreso de la República por su aporte a la niñez y la juventud.
"Soy tímido de nacimiento aunque no lo crean. Yo no sé hablar, sé escribir e interpretar lo que escribo. Me da mucho miedo enfrentarme a la prensa y a personalidades tan grandes", señaló entre sonrisas el recordado protagonista de "El Chavo del 8" tras recibir un diploma de manos del presidente del Congreso de la República, Luis Gonzales Posada. "Roberto es una gran artista y un mensajero de la paz de América Latina", dijo el parlamentario.
Gómez Bolaños, quien estuvo acompañado por su inseparable esposa Florinda Meza (Doña Florinda), también comentó que es un admirador del poeta peruano Nicomedes Santa Cruz, con quien coincide en su idea de unión en Latinoamérica.
"Amo al Perú desde que lo conocí y lo seguiré amando siempre. Esta recepción que nos han hecho con tanto cariño es extraordinaria, no tengo con qué pagarles, muchas gracias por todo", dijo emocionado el entrañable artista azteca.
Luego Florinda tomó la posta y leyó la décima "Manos" de Chespirito, quien después con la voz quebrada y los ojos brillosos también recitó un poema de Santa Cruz. Antes de finalizar la ceremonia, Gómez Bolaños recibió como regalo un libro del Congreso y una botella de pisco. El comediante elogió la bebida nacional.
Chespirito llegó en la madrugada de ayer para presentar su obra teatral "11 y 12", que iniciará su temporada este martes en el colegio San Agustín. El actor negó, en un comunicado que envió a la prensa azteca, haber participado en conciertos para narcotraficantes.