Por Guillermo Oshiro
Si la cabeza se llama Carlos Silvestri --el mismo que descendió con Municipal y les debe sueldos a sus ex jugadores-- y el trabajo efectivo no tendrá ni seis meses, qué podemos esperar. La Sub 20 será el Muni del Sudamericano y peleará la baja, no lo dude. Por ello, exigirle a Tito Chumpitaz la clasificación al Mundial sería como pedirle a Burga que renuncie a la federación. No pidamos imposibles. Solo aferrémonos a los milagros, algo a lo que ya estamos acostumbrados, y cansados.
Y si Chumpitaz no tiene el tiempo ni las armas necesarias para hacer maravillas, no lo culpemos por regalar un año --quiere jugar un torneo de la categoría 89 con la base de los 'jotitas', que son de la 90--. Habría que preguntarle otra vez a la federación si nombrar a estas alturas a su técnico --que ni siquiera estaba entre los principales candidatos-- es hablar de planificación.
Sin cabezas coherentes, nuestros equipos seguirán siendo 'Sub' y Corea 2007 solo una anécdota.