TRÍADA. Vida plena
La inteligencia, aquella característica que suele ser circunscrita a personas que durante su etapa estudiantil sacaban las mejores notas, no siempre asegura el éxito en la vida adulta. Según los expertos, la inteligencia tiene una serie de categorías cuya adecuada combinación resulta en la mayor posibilidad de lograr los objetivos personales, lo que puede denominarse éxito.
La inteligencia emocional es probablemente una de las categorías más famosas; sin embargo, la analítica, la creativa y la práctica son las que nos dan una base mayor para alcanzar aquellos objetivos que la simple inteligencia numérica no puede.
Según el doctor Manuel Saravia, director del Instituto Guestalt de Lima, " la inteligencia analítica permite tener un panorama más amplio de las circunstancias y los problemas a los que nos enfrentamos día a día, mientras que la inteligencia creativa ayuda a encontrar las mejores alternativas para resolverlos. Asimismo, la inteligencia práctica sirve para que podamos discernir entre esas soluciones y elegir la mejor, independientemente de nuestros sentimientos. Condiciones que facilitan, mas no aseguran, alcanzar el éxito".
Desde que nacemos, todos contamos con la mayoría de inteligencias, aunque, por diferentes circunstancias, con el paso del tiempo y nuestras propias actividades, desarrollamos más unas que otras. "La buena noticia es que existen distintos métodos que permiten la recuperación y actualización de aquellas inteligencias", explica el especialista.
La otra buena nueva es que, una vez identificadas, es posible entrenar los distintos tipos de inteligencias, y lograr que se desarrollen en la época escolar. Todo sea por el alcanzar el ansiado éxito.