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ESTUDIO. Los genes pueden cambiar para mejor

No estamos condenados

SI CREÍA QUE EL DESTINO ESTABA ESCRITO EN SU HISTORIA GENÉTICA FAMILIAR Y POR ESO YA SE HABÍA ECHADO AL ABANDONO, REINCORPÓRESE, PUES NO TODO ESTÁ DICHO

Por Karina Borrero

No todo está perdido cuando la herencia genética parece condenarnos a sufrir ciertas enfermedades. Un nuevo estudio asegura que los cambios drásticos en el estilo de vida, que incluyen una buena alimentación y más ejercicio, pueden generar no solo una mejora en términos físicos, sino además cambios genéticos, incluso para quienes sufren de cáncer.

En el estudio, publicado en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences", se evaluó a 30 hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo que se opusieron al tratamiento médico convencional. Luego de una dieta más saludable, ejercicio regular y métodos de meditación, la noticia sorprendió: la actividad de los genes que previenen enfermedades aumentó, mientras que la cantidad de genes que promueven las dolencias, incluidos el cáncer de próstata y el de mama, se redujo.

"Es importante recalcar que si bien los genes no pueden mutar, lo que sí pueden hacer es cambiar la actividad para bien. Y no solo en el tema del cáncer sino en el caso de las alergias, obesidad, entre otros", explica la genetista Maritza Michelena.

La especialista explica que esto sucede porque aunque el ADN que contienen los genes es inmutable, estos no están activados todos al mismo tiempo, entonces al haber cambios drásticos saludables en el estilo de vida, algunas funciones de los genes se activan y otras disminuyen. Evidentemente, si el cambio es positivo, la actividad de los genes también lo será.

LA BUENA VIDA
El hallazgo, además, expone el rol que cumplen los métodos del control del estrés como el yoga. "Cuando estamos en situaciones de estrés segregamos una serie de sustancias que producen cambios importantes que, a la larga, pueden originar transformaciones en las funciones celulares. Manejar el estrés ayuda a que las sustancias tóxicas no se segreguen", explica la genetista Ana Protzel.

El tema es que si con un estilo de vida saludable los genes cambian para bien en personas con cáncer, ¡lo que podría hacer en un organismo sin males! Anímese a tomarle la posta a la noticia y decida cambiar ciertos hábitos para sumarle más años a su vida.

La opinión
"Un estudio comparó el desarrollo de cáncer de mama entre japonesas y estadounidenses. Se descubrió que en las primeras lo desarrollaba una de cada 80, mientras que las otras una de cada ocho. Se comprobó luego, con un estudio a largo plazo, que no tenía que ver la raza, sino que el estilo de vida sí influye en el desarrollo del cáncer".
Manuel Fernández. Oncólogo del Hospital Rebagliati

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