COMUNICACIÓN. Autismo
Por César Sarria Gomí
El autismo es un trastorno psicológico particularmente duro para los padres y las familias de aquellos niños y adultos ensimismados, encerrados en su propio mundo y muchas veces incapaces de demostrar sentimientos o necesidades. Más complicada aun es la incapacidad, en diferentes áreas, de comunicarse. La desesperación inicial se suele transformar en desidia y, finalmente, en abandono. Sin embargo, es posible evitar llegar a estos extremos.
CONEXIÓN ESTABLECIDA
Aunque no se cura, existen formas eficaces para lograr establecer una comunicación fluida con los niños que padecen autismo, lo que permitirá que dejen de lado comportamientos que puedan perjudicar su salud.
El doctor Luis Benites, psicólogo voluntario de la Asociación de Padres y Amigos de Personas con Autismo, asegura: "Los niños con este problema suelen expresar su desesperación por ser incapaces de comunicarse, y llaman la atención autolesionándose o haciendo rabietas interminables. Una vez que se les enseña a comunicarse, dejan de comportarse de esta manera".
Como es común en este tipo de trastornos, el autismo también se presenta en distintos grados y tipos, unos más severos que otros. Para la psicóloga Violeta Lázaro, educadora de personas con habilidades diferentes, "hay personas con autismo que hablan muy bien y expresan perfectamente sus ideas. Incluso los autistas no verbales llegan a aprender un sistema alternativo y lo utilizan con alto grado de funcionalidad, y pueden comunicarse eficazmente usando figuras que son universalmente conocidas. Todo está en función de las habilidades que presenten y en la manera de adaptar los procedimientos de enseñanza".
HABLE CON ELLOS
Los padres tienen una gran responsabilidad en el desarrollo de sus hijos con autismo. Es fundamental asumir el reto de ayudar a su hijo a salir adelante y luego visitar a un especialista, que, luego de una evaluación sencilla, podrá identificar el grado de autismo que sufre.
Según la doctora Lizbeth Pineda, psicóloga especialista en autismo, "el análisis conductual aplicado ABA (Análisis Conductual Aplicado) suele resultar muy eficaz en el desarrollo rápido de competencias de imitación del lenguaje en niños pequeños no verbales. Este es el enfoque de la mayoría de los programas de tratamiento del lenguaje que se emplean en la actualidad y que comparten el objetivo común de fomentar la comunicación, en contextos más naturales y funcionales".
¿Qué hacer en casa?Agregar lenguaje y nuevas experiencias. Esto ayuda al niño para que aprenda del mundo que lo rodea y le da las palabras que luego dirá, cuando esté listo para hacerlo.
Otras ideas. Póngase cara a cara, colóquese frente al niño para que pueda mirarlo directamente a los ojos, en vez de intimidarlo con su estatura.
Demuéstrele a su hijo que escucha, imite lo que hace, interprete sus sonidos y gestos y comente lo que hace con él.
Fuente: Lizbeth Pineda
TERAPIA ALTERNA
Si bien no existen estudios contundentes que comprueben su eficacia, hay teorías que aseguran que "el contacto directo con animales, en especial con delfines, genera un impulso en la función de los neurotransmisores del cerebro, lo que permitiría que se estimule la capacidad receptiva y analítica de las personas con autismo", afirma la doctora Violeta Lázaro. En todo caso, el hecho de compartir esta experiencia diferente favorecería el contacto y la relación de los padres con sus hijos con autismo. Por esta razón, Cilde, una asociación cultural y educativa dedicada a incentivar el contacto con animales, implementó el programa Brigada Azul, cuyo objetivo principal es el desarrollo de ciertas habilidades a través del contacto con los delfines. "Más que un tratamiento psicológico, la delfinoterapia es un tratamiento con efectos psicológicos positivos", asegura el doctor Luis Benites. Los interesados pueden acercarse al hotel Los Delfines en San Isidro o llamar al 215-7000 anexos 6690 y 6952. Yaku y Wayra, los delfines más famosos esperan con las aletas abiertas.