Por Elizabeth Salazar Vega
El lápiz se mueve con dificultad frente al papel que muestra a una persona encerrada en un laberinto. Los trazos que da la señora de chompa negra, sentada frente a mí, son dudosos, su rostro evidencia real preocupación por cómo resolver la prueba psicológica de Wechsler, destinada a medir las habilidades psicomotrices de los que estamos postulando para obtener una licencia de conducir.
"Dame el lápiz. Mira, así es". Son la 1:35 p.m. y en el centro médico Sant Jordi, ubicado en el Cercado de Lima, el hambre y la hora de cierre del establecimiento apremian, así que el ayudante de la psicóloga Liliana Casas Paulino no tiene reparos en tomar el lápiz de la postulante y resolver el ejercicio por ella. Esta es una de las 14 empresas autorizadas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para realizar los exámenes médicos a los conductores que necesitan tramitar su brevete, pero a ocho meses de que el sector anunciara una mayor rigurosidad en las pruebas, pudimos comprobar que, por lo menos en este local, de exhaustivas no tienen nada.
"¿Estás sanita, no?" Un simple sí nuestro hizo que el médico Eduardo Berríos Luna pusiera su visto bueno en todos los rubros que comprendía el examen clínico. Sentada a un metro de distancia, sin necesidad de auscultarme, el galeno --que también es otorrino-- descartó problemas auditivos, de presión, de fuerza muscular, sinergia, males cardiorrespiratorios, movimientos involuntarios y pérdida de conciencia, considerados como impedimentos para aprobar el examen según las resoluciones 13674 y 6694. Los problemas visuales tampoco fueron impedimento, pese a que no nos sometieron a las ocho pruebas destinadas a quienes tramitan el brevete para la categoría A1.
Los nuevos requisitos médicos establecidos en el 2007 por el MTC, tras hacerse públicas diversas denuncias sobre el manejo irregular de estos exámenes, figuran en las fichas de evaluación médica, pero --a excepción de las pruebas toxicológicas que sí se aplican en todos los locales-- son llevados a la práctica solo en algunos centros.
Máximo Charapaqui, presidente de la Asociación de Centros Médicos, que agrupa a los locales de Servimedic Perú y Psicomédicos del Perú, aseguró que las disposiciones del MTC los obligaron a adquirir equipos para aplicar las nuevas pruebas visuales y clínicas, pero la detección de males coronarios, cerebrales o diabetes se dejó en manos del postulante, quien debe llenar una declaración jurada.
Según la versión de los conductores que salían de dar su examen médico, en locales como Servimedic, ubicado en la Av. Antenor Orrego, sí practican pruebas de resistencia muscular y de reacción de freno, pero en San Rafael, que queda a solo una cuadra, no lo hacen. Henry Sánchez, gerente de ese establecimiento, negó que su personal cometa algún tipo de omisión en las evaluaciones, mientras que Víctor Ortiz, administrador de Sant Jordi, dijo que realizarán una investigación interna para sancionar las negligencias que puedan haberse cometido. En el 2005 y el 2006 un programa de televisión denunció que este centro (en su sede de la Av. Garcilaso de la Vega) declaró apta a una persona con incapacidad física.
FALTA MAYOR CONTROL
Para el especialista en transporte Luis Quispe Candia, estos hechos reflejan que el MTC no cumple su labor fiscalizadora, pese a que en mayo del año pasado se incrementaron las sanciones contra establecimientos médicos que cometen estas infracciones.
"El examen se ha convertido en un negocio cerrado cuando debería extenderse a otras clínicas reconocidas, que no se atreverían a poner en juego su prestigio cayendo en hechos de corrupción o negligencia al evaluar a una persona. Lo curioso es que el año pasado el ministerio detectó que 12 locales cometieron irregularidades al firmar los certificados médicos, pero en lugar de clausurarlos se decidió anular los brevetes y perjudicar a quienes cumplieron con acudir a los centros autorizados", agregó.
En efecto, fueron 1.081 los brevetes anulados porque la firma del médico autorizado no coincidía con la que aparece en los documentos del postulante. Personal del ministerio confirmó que a los dueños de los establecimientos se les abrió un proceso administrativo que aún está en trámite, pero no pudimos conocer más respecto de la fiscalización que realizan actualmente. Aun así, Julio César Chávez, director de circulación terrestre del MTC, confirmó que durante el 2007 se anularon 1.134 licencias por ser falsificadas o presentar irregularidades en su tramitación, "y eso incluye a los que pasaron el examen médico ilegalmente".
Charapaqui dijo estar a favor de que el ministerio inicie la acreditación de estos centros y refuerce las labores de fiscalización.
PNP intervino a más de 11 mil sin licencia
La mafia que trafica, que adultera brevetes o los tramita bajo la mesa tiene un campo de cultivo amplio, pues existen muchas personas que buscan manejar un vehículo sin reunir las condiciones necesarias y por ello no se atreven a pasar por los mecanismos legales. Solo durante el 2007, la PNP intervino a 11.296 personas en Lima y Callao que manejaban vehículos sin contar con licencia de conducir.
Asimismo, según reportes de la División de Tránsito al cual tuvimos acceso, otros 334 choferes manejaban pese a tener la licencia retenida o cancelada, y 46 fueron intervenidos por presentar brevetes falsificados.
El director nacional de circulación terrestre, Julio César Chávez, dijo que están trabajando de la mano con la PNP para detectar estos casos y pronto se interconectarán con el SAT para revisar la base de datos de los conductores en falta. Para el representante de la Confederación General de Transporte, Gregorio Torres, la nueva evaluación que se pondrá en marcha para obtener la licencia ayudará a que muchas personas tramiten legalmente el documento. "Actualmente el cambio de categoría es gradual y toma años, pero en breve los exámenes se tomarán de acuerdo con el vehículo que el conductor quiera operar", dijo.
PRECISIONES
1 A través de la Resolución Directoral 13674-MTC se estableció que a las pruebas de oftalmología y psicología que se tomaban para obtener un brevete, se sume un examen clínico, de otorrinolaringología y toxicológico. Este último para licencias A II y AIII.
2 Son 14 las empresas autorizadas a tomar estos exámenes, pero estas a su vez tienen un total de 28 locales. Según el Decreto Supremo 018-2007, se modificaron las obligaciones que deben cumplir esos establecimientos, así como posibles sanciones.
3 Es considerada falta muy grave que los médicos suscriban certificados a postulantes que no han revisado o que los consideren aptos sin merecerlo. Las multas aplicadas al local pueden ser de S/.7.000 a S/.35.000 o la cancelación de la autorización.