MADRID [AGENCIAS]. Bob Dylan destiló anoche la esencia de su música en un concierto impecable, austero y sin concesiones con el que clausuró el festival Rock in Rio Madrid.
Dylan exhibió el repertorio de sus aclamados últimos álbumes y recreó algunos de sus clásicos en nuevas versiones irreconocibles, acompañado por una extraordinaria banda sobre el escenario principal de la localidad madrileña de Arganda del Rey, que reunió en su quinta y última jornada a 41.000 espectadores.
El público respondió al inconformismo del músico estadounidense y a su desprecio por la nostalgia. Especialmente cuando la banda subía el pistón y aceleraba el ritmo, como en la poderosa ejecución de "Highway 61 Revisited", el tema que dio título a la obra maestra que Dylan publicó en 1965.
El festival también contó con la presencia de la banda The Police. Los veteranos Sting (bajo y voz), Stewart Copeland (batería) y Andy Summers (guitarra), que se reunieron el año pasado después de más de dos décadas y acabarán su gira juntos en agosto en Estados Unidos, llenaron el enorme escenario con un sonido de excelente calidad y con un espectáculo impecable.
Previamente, Alejandro Sanz también había dado una muestra de sus éxitos más conocidos, como "Corazón partío", "Y si fuera ella", "Amiga mía" o "Para que tú no llores". Asimismo, dedicó su éxito "El alma al aire" a los colombianos tras la liberación de Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados, gesto que generó vítores de entusiasmo en el público.
Además de Dylan, The Police y Sanz también pasaron por el escenario los escoceses de Franz Ferdinand y el estadounidense Lenny Kravitz. Los latinos estuvieron representados por la banda mexicana Café Tacvba.