ESCÁNDALO. Holanda
LA HAYA [AGENCIAS / EL COMERCIO]. Han sido necesarios varios escándalos para que los holandeses se pregunten cuánto dinero recibe su familia real. Primero fueron los gastos del yate real De Groene Draeck (El Dragón Verde), que se han multiplicado 300% en los últimos años y superan los 300.000 euros. Se supo que el mantenimiento del buque era costeado por el Ministerio de Defensa. Luego llegó el reclamo por los costos de los viajes. Aunque el Gobierno declaró que estos supusieron 275.000 euros del erario público, el desembolso real superó el millón de euros, con alquiler de jets privados incluido.
Convertida la demanda de transparencia en la protesta principal de la oposición y de los comentaristas políticos, el primer ministro, Jan Peter Balkenende --acusado de falta de control sobre la situación--, ha rectificado esta semana su renuencia a investigar las cuentas reales y ha anunciado un grupo de trabajo especial para auditar los presupuestos de la monarquía y hallar posibles partidas ocultas.
El objetivo es que en el 2010 todo ciudadano holandés pueda consultar en qué gasta cada uno de los euros la familia real. Por ahora lo único claro en este presupuesto de la casa real es que la reina Beatriz percibió 750.000 euros en el 2007 y el príncipe Guillermo Alejandro y su esposa, la princesa Máxima, 227.000 euros cada uno. No obstante, permanecen sin contabilizar debidamente muchos millones de euros, entre estos los costos derivados del transporte, seguridad, gastos domésticos de la familia real y mantenimiento del Palacio Real.
Todos estos gastos (114 millones de euros en el 2006, un 36% más que cuatro años antes) eran sufragados hasta ahora por diferentes ministerios para aligerar el peso de las cuentas reales.
Sin embargo, a la opinión pública no parece importarle demasiado la existencia de presupuestos ocultos. Una encuesta, llevada a cabo hace tan solo un mes, mostraba que 85% de la población holandesa (un porcentaje muy estable) aún apoya a la monarquía.