REINO UNIDO. CAMBIOS
LONDRES [DPA]. Tras décadas de agonizante debate, la Iglesia de Inglaterra ha votado a favor de la ordenación de mujeres obispos, un cambio considerado renovador en la congregación que lidera el movimiento anglicano en el mundo.
Hubo silenciosas oraciones, lágrimas de rabia y escenas de júbilo cuando una mayoría de dos a uno en el sínodo general, el parlamento eclesiástico, votó a favor de que las mujeres puedan ser obispo en Inglaterra y Gales, después de un encendido debate que se prolongó durante horas.
Algunos ven en la histórica decisión un paso más en la amenaza de separación en la comunión anglicana, mientras otros la alaban como una medida que pone a la Iglesia en línea con la modernidad.
El voto, en la reunión del sínodo general que se celebró en York, en el norte de Inglaterra, se produce solo diez días antes de la Conferencia de Lambeth de obispos anglicanos de todo el mundo, que tiene lugar cada diez años y se realizará en Canterbury. Esta se ha visto opacada por una dura disputa sobre la ordenación de clérigos gays y la bendición del matrimonio homosexual.
En York, la ordenación de mujeres obispo ganó un claro respaldo de las tres casas del sínodo tras un ardiente debate y la amenaza de más de 1.000 clérigos de abandonar la Iglesia de Inglaterra si no se acordaban salvaguardias para garantizar excepciones a los tradicionalistas que no estén dispuestos a servir a las órdenes de una mujer obispo.