ENTREVISTA. Gabriel Alegría
Por Raúl Cachay
Es muy curioso el destino de algunos músicos peruanos. Mientras algunos optan por el sedentarismo absoluto y nunca se animan a migrar hacia otros territorios, otros apuestan siempre por la permanente exploración de nuevos horizontes, literales y metafóricos.
Gabriel Alegría, está muy claro, forma parte del segundo grupo. Con una formación académica fraguada en el exterior pero siempre preocupado por rastrear y entender las raíces musicales del Perú, especialmente las de la costa afrodescendiente, Alegría ha sido uno de los más entusiastas difusores del jazz en nuestro medio.
Esta vez el músico ha venido al país no para organizar un festival o fundar alguna orquesta de chicos o impartir algún curso magistral: Alegría ha llegado con un flamante disco bajo el brazo, "Mundo nuevo", y ha decidido organizar una ingeniosa gira de presentación que recorrerá diversas ciudades del país, financiada gracias a una singular promoción entre los fanáticos estadounidenses de la banda, que la acompañarán como una nueva --y muy musical-- forma de turismo vivencial. La gira empezará precisamente hoy en el Jazz Zone de Miraflores, a partir de las 10 de la noche.
"Yo siempre he sido, en primer lugar, un músico. Las otras cosas que he hecho han venido después. Hace cuatro años que venimos desarrollando el sonido de 'Mundo nuevo'. Este grupo ya tiene un lenguaje propio para interpretar la música que compongo. Creo que es el lenguaje definitivo de lo que llamamos jazz afroperuano. Hay muchos artistas que coquetean con esta forma de entender la música, pero me he dado cuenta, yendo a presentaciones de los grupos de aquí, de que el espíritu del jazz y el espíritu afroperuano tienen un punto en común, que no es la parte técnica. Es algo que va más allá. Hay una vivencia en el jazz que también existe en lo afroperuano: se manifiesta de manera distinta, pero cuando se unen salen cosas como el arreglo de 'Summertime' en mi disco. Tú lo escuchas y de inmediato entiendes que funciona", asegura Alegría, quien ha reunido para este álbum una pequeña constelación de respetadas figuras del jazz contemporáneo.
Aparte de la excelente banda ensamblada por Alegría --integrada por Freddy 'Huevito' Lobatón, Hugo Alcázar, Laura Andrea Leguía, Joscha Oëtz y Walter 'Jocho' Velásquez--, participan en el disco algunas luminarias, como el trombonista Bill Watrous o el trompetista Bobby Shew, quien incluso se encargó de producir y escribir las 'liner notes' del disco.
"Lo importante para entender el papel de los músicos invitados es comprender que ellos están allí para agregar colores al disco. He escuchado otras producciones en las que todos los músicos son del exterior y tratan de hacer música peruana. Hay algunos peruanos que viven en el exterior, que graban discos y califican sus canciones como landó u otros géneros peruanos. Claro, ellos son peruanos, pero los músicos que los acompañan no, y aunque en ciertos casos son estrellas del jazz, no consiguen capturar la esencia de nuestra música. En el caso nuestro, la raíz es la banda. Y lo que hicieron Bobby o Bill fue poner pinceladas que están puestas de tal modo que ellos pueden expresar su lenguaje sin problemas. El solo de Watrous, por ejemplo, es sobre swing, no sobre un ritmo peruano. De esa manera, sus aportes consiguen sintonizar con la banda porque aparecen en lugares donde la música es más fluida en idiomas que ellos conocen", explica.
Ya lo saben, esta noche, Alegría y su banda presentan por primera vez en Lima "Mundo nuevo". Valdrá la pena estar allí.