CONSEJOS. Las temibles muelas del juicio
Es posible que haya escuchado que uno de los dolores más fuertes a los que uno debe enfrentarse en la juventud es por la culpa de un diente. Y, aunque suene exagerado, es cierto. "El problema surge por el poco espacio que se suele tener en las encías. Aquellos molares no crecen bien y sufren ciertas desviaciones, lo que ocasiona más de un problema acompañado en la mayoría de veces por un gran dolor", aclara Carlos Jo, odontólogo especialista en el tema.
CONTRA EL RELOJ
Llamados correctamente como los terceros molares, estos cuatro dientes erupcionan en la mayoría de los pacientes entre los 18 y los 24 años, precisa el doctor Carlos Estrada, del Centro Odontológico de la Clínica San Pablo. "Así pues, lo ideal es tratar el tema lo antes posible, ya que puede provocar infecciones, dañar a los dientes vecinos con caries o con patología periodontal, así como con quistes y, en raras ocasiones, hasta tumores", agrega el especialista.
Es decir, lo más aconsejable es no esperar a que los molares se vean parcialmente o comiencen a fastidiar. Incluso cuando ni siquiera se sientan, con una simple radiografía panorámica se puede descubrir rápidamente el proceso de crecimiento de las muelas del juicio. Con ello se sabrá también si es recomendable extraerlas.
Sepa que en el 85% de los casos se debe realizar una cirugía para sacarlas, según un estudio realizado por la Asociación Americana de Odontología. Y es que el problema, además de los ya mencionados, es que mientras más grande se encuentre la raíz, la operación resulta más difícil y el postoperatorio más complicado y doloroso. Ya sabe, hay que ganarle al tiempo en lo que a las benditas muelas se refiere.