"The Economist". Del Reino Unido
El año pasado la economía creció 9% y la pobreza se redujo en cinco puntos porcentuales. Sin embargo, muchos peruanos sienten que su situación no mejora lo suficientemente rápido. Esto se siente especialmente en el sur de los Andes del Perú. Los días 8 y 9 de julio los sindicatos efectuaron una huelga general, demandando al Gobierno por haber renegado de varias de sus promesas.
Aunque con escasa repercusión en Lima, la huelga fue ampliamente respaldada en las ciudades del sur, con manifestantes bloqueando carreteras. En meses anteriores los trabajadores mineros demandaron con fuerza por un porcentaje mayor de las utilidades que genera la explotación minera. Sobre esa misma causa el mes pasado los pobladores del departamento de Moquegua tomaron de rehenes a varios policías y quemaron oficinas gubernamentales.
Pero es en Puno, una pobre y remota región fronteriza con Bolivia, donde los peruanos más temen que se pueda producir un cambio populista. La cabeza del gobierno regional, Hernán Fuentes, regularmente se enfrenta con el presidente Alan García. Él ha intentado legalizar la producción de coca, planta de la cual se extrae la cocaína. Él presiona permanentemente para lograr una autonomía local. Y además es un seguidor del nacionalismo socialista que divulga el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Bolivia, Evo Morales, mientras que aborrece el liberalismo económico de García. El presidente peruano y Fuentes se acusan mutuamente de no aplicar las medidas gubernamentales para ayudar a Puno, tal como las leyes para crear una segunda universidad y una zona de libre comercio en esa región. "Somos como agua y aceite", dice Fuentes. "Tenemos ideas diferentes acerca del futuro político, económico y social del Perú".
Fuentes fue elegido por un pequeño partido liderado por Antauro Humala, un ex oficial del Ejército que efectuó un intento de golpe contra el gobierno democrático en 2005, un incidente en el que fueron asesinadas cinco personas. El hermano mayor de Antauro Humala, Ollanta, perdió estrechamente la elección presidencial contra García Pérez, a pesar de --o más bien a causa de-- haber contado con el manifiesto respaldo (y probablemente también con el dinero) de Hugo Chávez.
Reales o no, los lazos de Fuentes con Chávez son lo que causa alarma en Lima. Él ha abierto varias Casas del Alba, que son centros que promueven la amistad con Venezuela y envían a ese país pacientes para que se operen de cataratas de forma gratuita. Venezuela niega el financiamiento de las actividades políticas de las Casas de ALBA, y por su parte el Gobierno no ha encontrado ninguna evidencia de esto, pero el Congreso del Perú conduce su propia investigación.
Fuentes insiste que esta investigación no hallará nada. Sin embargo, más allá de ello, el escenario populista en el Perú para las elecciones del 2011 puede venir otra vez de la mano de Ollanta Humala. Él está haciendo sus mejores esfuerzos para aparecer como moderado, pero su propuesta para incrementar impuestos a las empresas mineras y petroleras tiene apoyo popular.