CITA BENÉFICA. Decimocuarta edición
Al año, 107 niños (desde tiernos bebes recién nacidos hasta traviesos infantes) llegan a un hogar totalmente nuevo para ellos. Y aunque no es el definitivo, son recibidos con los brazos abiertos y toneladas de amor.
De todos ellos, un promedio de 30 pequeños salen en adopción gracias a la labor conjunta entre los juzgados de familia del Poder Judicial, la Unidad Gerencial de Investigación Tutelar (UGIT), Inabif, Mimdes y una institución privada sin fines de lucro (la Asociación de Hogares Nuevo Futuro Perú), que acoge a niños y jóvenes abandonados con y sin discapacidad, y les proporciona un ambiente familiar acorde con sus necesidades biopsicosociales y espirituales.
Para alcanzar estas metas en los cinco hogares con los que cuentan (tres en La Molina, uno en Villa El Salvador y una más en Comas, que atiende a niños con discapacidad que próximamente también llegarán de provincias), desde hace catorce años Nuevo Futuro organiza El Rastrillo, una gran feria de cuatro días de duración, que según su presidenta, Cristina Matossian de Pardo, alcanzó a recibir a 15 mil visitantes en su última edición.
"La inversión que demandan los cinco hogares es cubierta aproximadamente en 50% con los fondos que anualmente recaudamos en El Rastrillo. El resto se logra con donaciones y otros financiamientos", explica Cristina, quien con varios meses de anticipación convoca a voluntarias como María Luisa Benavides, Marita Gervasi de Custer y Carmela Rosselló de Ballén, para dedicar todo su esfuerzo a diseñar el programa y organizar esa feria que año a año ha ido creciendo gracias a la respuesta de todos.
De hecho, este año Cristina anuncia que habrá un número récord de puestos (150 aproximadamente), que ofrecerán una gran variedad de productos y que atenderán en un horario ampliado (de 11 de la mañana a 10 de la noche) en el amplio Centro de Convenciones del Jockey Plaza.