VIÑA COSTERA. El reto de la familia Matetic
En 1999, los miembros de la tercera generación de una familia chilena de ganaderos de origen croata se propusieron un reto que a pocos viticultores se le hubiese ocurrido: plantar un viñedo a escasos kilómetros del mar, capaz de producir vinos de gran calidad como parte de una filosofía que revela su compromiso con el medio ambiente y el respeto a su entorno.
Así, considerando las bondades del clima y suelo del valle del Rosario (ubicado a 18 kilómetros de la costa y a una altura de 260 metros sobre el nivel del mar), Jorge Matetic se rodeó de un equipo de expertos, con quienes plantó nueve variedades de cepas en las primeras 30 hectáreas. "Al segundo año nos deshicimos de dos (cabernet sauvignon y carmenere), y nos concentramos en las uvas sauvignon blanc, chardonnay, pinot noir y syrah, que tuvieron mejores condiciones. Las plantamos en diferentes lugares del valle, como probando", explica Matetic, quien simplemente siguió el consejo de superación heredado de su abuelo, que hacía clavos y destacó como el mejor en su rubro.
Hoy Matetic --cuyo concepto también incluye turismo y gastronomía en la viña-- produce solamente 15 mil cajas al año, que distribuye a 14 países (Inglaterra es el primero de la lista).
Cuenta con dos líneas. Una de ellas es Corralillo, que según Jorge Matetic debe su nombre a una bodega antigua, cuya presencia fue descubierta por la familia cuando llegó al valle.
Pero antes de ella nació EQ, una línea que responde al concepto de equilibrio entre el crecimiento de la planta y el ser amigables con el medio ambiente. "Hacer vinos no es solo un negocio, también tiene su parte espiritual", destacó a propósito la enóloga de la viña Paula Cárdenas, quien en la cata de presentación realizada por Panuts en el hotel Marriott reveló las cualidades de cada uno de los cuatro vinos: el EQ Sauvignon Blanc, muy amigable e intenso en nariz; el EQ Chardonnay, de marcada elegancia; el EQ Pinot Noir (medalla de bronce en los premios Decanter 2006) y el EQ Syrah, un producto que les permitió ser reconocidos como los pioneros en plantar esta cepa en una zona de clima frío.
Precisamente, la viña se encuentra actualmente en busca de su vino ícono, que a decir de Jorge Matetic será el Syrah Matetic, un producto en el que esperan revelar toda la personalidad de la cepa y filosofía de la viña.