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ENCANTOS ANDINOS DE PEPITA GARCÍA MIRÓ Y JAIME GUARDIA

Viaje a las raíces

Por Jorge Paredes Laos

Sentado, con el charango recostado sobre el pecho, el maestro Jaime Guardia parece inmóvil. Solo sus dedos se mueven ágilmente sobre las cuerdas del charango y uno se transporta de inmediato al Ayacucho de hace sesenta o setenta años. Regresa al tiempo de los yarawis y del carnaval, cuando el maestro era todavía un niño y escuchaba esta música entre los campesinos y campesinas de la villa de Pauza. Solo cuando su hijo, Pepe Guardia, le indica algunas notas y lo sigue con la guitarra, el maestro sonríe y tararea las melodías al compás del pequeño instrumento.

El escenario es la casa de Pepita García Miró, frente al mar de Chorrillos, y la reunión forma parte de los ensayos de Encantos andinos, el disco que Pepita y Jaime Guardia preparan para los siguientes meses. Antes, ellos darán dos conciertos en la Alianza Francesa de Miraflores. Y tanto el disco como las presentaciones persiguen lo mismo: rescatar la esencia de la música tradicional ayacuchana, esas canciones que se cantaban en las comunidades y que ahora prácticamente han desaparecido.

EL PROYECTO
Pepita García Miró cuenta que hace tres o cuatro años comenzó a reunirse con don Jaime Guardia para aprender a cantar huaynos. Pero no solo lo escuchaba tocar y cantar, sino también contar historias de su infancia, de cómo la música tradicional del sur andino se iba perdiendo para siempre en medio de la vorágine de un huayno cada vez más comercial, hecho con instrumentos electrónicos y fusionado con otros géneros.

Un buen día ella le sugirió grabar todas estas canciones y así nació la idea de Encantos andinos, un disco auspiciado por la Universidad Católica, que recoge temas propios de Jaime Guardia, así como huaynos, carnavales ayacuchanos y algunos yaravíes arequipeños que el maestro escuchó cantar durante su infancia. Sobre esta incursión, Pepita dice: "Yo siempre he sentido una atracción especial por la música andina, pero ahora se trata de un proyecto más profundo, más serio, que significa el rescate de la tradición".

Y la comunión entre música y voz promete. "Creo que hay una comunicación especial, maravillosa", dice Pepita, "porque el huayno tiene requiebres que no están escritos en una partitura, que son más sensaciones, y es la propia música la que te lleva a eso. Y me pasa que cuando estoy cantando al unísono con don Jaime, sé por dónde va a ir. Yo lo sigo y él me sigue, como dos delfines (risas)".

LA VOZ DEL CHARANGO
Es bastante conocida la amistad que mantuvo Jaime Guardia con José María Arguedas, quien le dedicó su novela Todas las sangres con estas palabras: "A Jaime Guardia, de la villa de Pauza, en quien la música del Perú esta encarnada cual fuego y llanto sin límites".

En la casa el sonido del charango se detiene. Y en un minuto Jaime Guardia parece recorrer su infancia. "Uf, casi todas las canciones me traen recuerdos, son tantas las que escuché de niño, hace sesenta o setenta años atrás. Muy pocos difunden esto, ahora todos están con lo moderno. Los jóvenes están fusionando el huayno con lo foráneo, y eso no es bueno porque a la larga se pierde la cultura nuestra. Están usando instrumentos como la tarola electrónica, el órgano electrónico, y todo esto distorsiona, ya no refleja esa vivencia del pueblo. Por eso estamos grabando este disco para la historia, porque de otro modo se pierde la identidad cultural del pueblo".

Recuerda que hace poco visitó su pueblo natal y prácticamente nadie cantaba carnavales. Luego, prosigue: "Claro, fue Arguedas quien me aconsejó estas cosas. Y siguiendo esos consejos, yo sigo en esto y conservo estas canciones tal y como yo las escuché de niño. Esta es la razón por la que tampoco tengo muchos discos, porque las empresas querían que acelere el ritmo, que tocara instrumentos más fuertes; y no, pues, yo me he sometido a lo que Arguedas me dijo. Él me lo dijo bien claro: a los empresarios de discos no les interesa la cultura sino el comercio".

Su hijo José agrega que si se sigue distorsionando tanto la música, las generaciones futuras no tendrán información sobre cómo sucedió este primer mestizaje musical. El grupo se pone los ponchos y la música continúa. Pepita García Miró los ve y dice que esto es como cerrar una brecha. "Esa separación entre la costa y la sierra fue una tontera". Y qué mejor que el arte para cerrar esta herida.

CONCIERTOS
Encantos andinos. Pepita García Miró (voz), Jaime Guardia (voz y charango), Pepe Guardia (guitarra), Chimango Lares (violín) y Gregorio Condori (arpa). Miércoles 16 y jueves 17 de julio. Alianza Francesa de Miraflores. Hora: 9:00 p.m.

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