Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
SOÑANDO FÚTBOL

Wolff, futbolista y periodista

Jugó en Racing, River, Real Madrid y la selección argentina y hoy trabaja en ESPN

Por Jorge  Barraza. Columnista

Antes, si un jugador hacía una falta y venía el árbitro a echarlo, se acercaba un contrario y le pedía: "No lo eches Si no pasó nada, déjalo". Y el árbitro te decía: "Bue una más y se va, eh". Y te dejaba. Rattín contaba que cuando a él le decían que a la próxima se iba, si metía la próxima se iba solo, ya ni miraba al juez, sabía que debía irse. Era una ley, un código de honor. Ahora los jugadores piden tarjeta, ¡hasta los técnicos piden tarjeta! Aquello era más bonito.

La fama del periodista casi sepultó a la del futbolista, pero Quique sigue con los botines puestos.

"No acepto que me digan ex futbolista. No hay ex médicos, ex abogados. Cuando dejan de ejercer siguen siendo médicos, abogados. Somos jugadores, ya pasó nuestro tiempo, pero seguiremos siéndolo siempre, por ideología, por pensamiento, por lo que nos dio".

La diferencia no la proclama, se le nota: el periodismo le encanta, el fútbol le apasiona. Y, aunque no lo diga, añora los tiempos idos, las actitudes nobles de antes.

"Racing venía de ser campeón de América en Chile y le tocaba jugar como visitante contra Independiente, su gran rival. Entramos al campo y los jugadores de Independiente nos esperaban haciendo pasillo de honor, ¡cada uno con laureles en la mano! Y todo el estadio aplaudiendo. Después nos ganaron 4 a 0, pero nos hicieron sentir un respeto extraordinario".

Parece increíble
En mi casa éramos todos de Racing, sin embargo cuando Independiente jugaba las copas, en el 64, 65, hinchábamos por ellos. Formamos la selección del colegio y compramos camisetas rojas porque había salido campeón y hacíamos ese famoso saludo rojo de los brazos en alto. Todo era así. No sé cuándo se cortó todo eso. Ahora se odian. Con River y Boca lo mismo, con todos...

Quique Wolff es uno de los rostros emblemáticos de ESPN, aparece en cámara abrazado a una pelota; una imagen genuina: la ama y nada lo enorgullece más que haber sido jugador. Ante cada mención dispara un recuerdo; es un manantial de anécdotas. Y un sujeto refrescante, positivo. Se acuerda con cariño de los muchos entrenadores que tuvo; evoca especialmente al primero.

"Fui a probarme a Racing en el 64 y 'Cacho' Giménez, técnico de inferiores, me dijo: "Pibe, tengo una gran división en la Octava, venga el año que viene". Volví al año siguiente; estaba parado en la cola, pasa 'Cacho' Giménez y me dice: "Usted es Wolff". Sí, le dije. "Vaya a cambiarse". ¿Cómo se acordaba? Esos maestros de juveniles son unos genios. Jugué ese año en séptima, fuimos campeones y salí goleador".

Bueno, ¿futbolista o periodista?
Futbolista y periodista. Hace 25 años que hago periodismo, no soy un descolgado, hice una profesión nueva. Los jugadores tienen la opción de contar con otra profesión si se lo proponen; yo elegí esta. Y estudié. No tuve el objetivo de salir en radio o en televisión para que después un club me contratara e irme a entrenar. Nunca entrené. Fui periodista deportivo desde el primer día y voy a seguir siéndolo.

No eres un ex futbolista que opina, como tantos.
No, en la primera etapa de mi vida fui futbolista y lo sigo siendo, y ahora soy periodista. Creo que se complementan las dos cosas. El fútbol tiene una teoría y una práctica; yo la teoría la estoy aprendiendo, la práctica ya la aprobé: jugué en Racing, en River, en el Real Madrid, en un mundial, ya está. Y tengo una cantidad de vivencias que sería un tonto no utilizarlas, porque sé las cosas que pasan en un partido. Cuando la gente se pregunta qué se dirán los jugadores en ese momento, yo lo sé, porque lo he vivido. Sé cuando un jugador miente, si le duele o no le duele...

El escenario de la entrevista con Ernesto Enrique Wolff son los estudios de ESPN en Buenos Aires. En instantes debe salir al aire, pero está embalado con la nota y quiere seguir; solo lo para un marcador implacable: el reloj.

"El periodismo no es para hablar mal de todo. En 'Simplemente fútbol' hace 15 años que venimos resaltando lo bonito del fútbol, lo bueno; hay mucho para mostrar".

Hay abundante aventura humana dentro del fútbol, anécdotas graciosas; no obstante, una fuerte corriente le busca el 'gancho' a las notas.
Claro, la polémica. Para mí, no. Siempre le digo a los chicos de mi escuela de periodismo: si un partido termina 5 a 0, algunos mandan a reportear al que pierde por cinco. Yo le hago la nota al que ganó; al otro se la hacemos el martes, cuando ya se enfrió y tenemos tiempo para hablar. No en caliente cuando va a decir una burrada; a mí no me sirve la burrada. Prefiero ir al festejo; ahí me van a decir cosas alegres. Pero son estilos, y a todos los respeto.

¿Te apasiona el periodismo tanto como el fútbol?
No con la misma intensidad. Una cosa es ser protagonista y otra verlo desde afuera. Es inevitable, pero me gusta, me atrapó. Tuve grandes maestros, trabajé con gente muy importante, con todos aprendí algo. Si tenía que ir a grabar algo a las tres de la mañana, lo hacía. Ese fue mi camino. Le puse mucha pasión. Siempre le digo eso a los chicos en mi escuela de periodismo, al empezar el curso: si no tienen pasión por esto, vayan a otra cosa.

Habló Wolff, futbolista y periodista.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook