¿Los precios de los alimentos continuarán subiendo en los próximo años?
El índice de precios al consumidor se disparó en un 80% desde enero del 2006. Eso es un récord histórico internacional, aun cuando en realidad --es decir descontando la inflación de EE.UU.-- todavía no se alcanzaron los niveles de los setenta. Hemos visto las razones de este incremento y tienen que ver con factores de demanda y oferta. En el último caso, hubo problemas de sequía en Holanda y Nueva Zelanda que disminuyeron la oferta de alimentos; también hubo políticas comerciales restrictivas provenientes de Argentina, India y Tailandia. Hay otro factor importante que tiene que ver con el incremento de los precios de los combustibles y los fertilizantes. Esto encarece la producción agrícola.
¿Los biocombustibles también tienen una participación en el incremento de los precios?
Aquí pasamos a hablar de la demanda de alimentos. Así tenemos que el crecimiento de China e India, y el cambio de patrones de consumos de esos países, demanda alimentos calóricos y de mayor valor nutricional. En segundo lugar observamos un proceso para destinar áreas agrícolas a los biocombustibles, lo que originó un incremento no solo de los precios directos de los alimentos sino de los insumos. Finalmente, existe un tema de presiones especulativas. Como las tasas de interés en EE.UU. han bajado a 2%, hay mucha liquidez persiguiendo buenas inversiones. Por la crisis económica que atraviesa ese país, se ha invertido en los llamados commodities, como una salida. Esto es una especulación financiera.
¿Existiría, entonces, un balance negativo entre esta demanda y una menor oferta que se traduce en los precios de los alimentos?
El balance entre estos factores de oferta y demanda permite prever que existen aspectos estructurales que hacen complejo realizar una simulación de los precios a futuro. El consenso al que llegamos en el banco es que estos precios se mantendrán en los próximos años.
¿De cuántos años habla?
Estamos hablando de que en los próximos dos o tres años se mantendrán los niveles de los precios actuales.
¿Se refiere a que se mantendrán los actuales niveles o que la tendencia al alza continuará en los próximos años?
Nos referimos a los niveles de los precios. La mejor proyección que podemos hacer, entre varios factores de alta complejidad, hacia futuro es que (en los próximos dos o tres años) se mantendrán los actuales niveles de precios.
¿Estamos hablando de un escenario objetivo, sin ponernos en el mejor o en el peor?
Así es.
¿Y si nos ponemos en el peor escenario?
En el peor escenario estamos viendo que podría haber un shock adicional de la oferta por una posible inestabilidad en el Medio Oriente, lo que podría significar una disparada de los precios del petróleo hasta llegar a los US$200. Esto llevaría una inestabilidad a todos los mercados internacionales.
¿Eso generaría además que se disparen las inversiones especulativas?
Esto pondría mucha liquidez en las manos de los exportadores netos de petróleo, quienes ya tienen bastante líquidos en este momento. Los fondos soberanos, como en los Emiratos Árabes, están persiguiendo inversiones en el mercado financiero y de commodities. Eso también pasó en los 70, con lo que llamaban petrodólares. Ahora no los llaman así.
¿Todo este problema afecta sobre todo a los pobladores más pobres?
Lo que estamos viendo es que la inflación de alimentos está acelerando, de todas maneras, la inflación general en todos los países de América Latina. En el caso del Perú, es mucho más acotado. Vemos casos como en Venezuela, donde la inflación general llega a 30%; en Bolivia a 17% y en Ecuador 9%. Por eso hemos hecho este estudio: para evaluar los impactos de estos precios en los ámbitos social y redistributivo.