Juan Jayo Legario fue requerido por la prensa para que explicara la derrota ante Cristal y su conducta indebida de la semana pasada en la despedida de Reimond Manco. Esto fue lo que respondió: "¿Qué voy a hablar? No sean graciosos, pues". Increíblemente el capitán aliancista no tuvo la hidalguía de dar la cara y minutos después, ante la insistencia de la prensa, acusó: "Primero, mírense ustedes (periodistas) y después critíquennos".
Marko Ciurlizza tampoco quiso tocar el tema: "No hablo porque puedo decir cualquier 'pachotada' en este momento", exclamó y se subió a su automóvil de lunas polarizadas.
Jorge Soto anduvo declarando bien sobre la impotencia de la derrota y su primer enfrentamiento ante Cristal desde que dejó La Florida, pero una vez que llegó la pregunta sobre su presencia en el 'ampay', dio media vuelta y se marchó.
El 'Camello' precisó que su contrato con Alianza acaba la próxima semana y que todavía ningún dirigente le ha hablado para renovarlo. Su poca participación en el campo de juego, además de este episodio negativo de indisciplina, sería lapidario para Soto, quien dejaría Matute.
Johnnier Montaño, Waldir Sáenz y Éder Hermoza prefirieron no soltar prenda y se marcharon. El caso del ex 'jotita' Hermoza es lamentable y Richard Páez lo analizó así: "Los mayores no deben contagiar a los juveniles. No deben creer que este tipo de conductas es normal".
Purga a la vista
Solo el nervioso juvenil Kerwin Peixoto se animó a reconocer que estuvo en la reunión. "Creo que hasta la 1:00 a.m., pero no tomé licor. Estuvimos la mayoría de jugadores, pero no sé nada sobre la multa", precisó.
Ante la negativa de los involucrados en dar su descargo, el técnico Richard Páez analizó que este mal momento influyó en el resultado ante Cristal: "Cada vez que se perdía una pelota o se daba un mal pase, era como una estocada en la herida. ¿Purga? No sé, esta semana tendré reuniones con la directiva, vamos a analizar las cosas en frío y tomaremos decisiones. No descarto que haya una purga".
Franco no apareció
Luego de una declaración cargada de firmeza e indignación el día previo, vía radial, se esperaba que el presidente de Alianza Lima, Carlos Franco, apareciera físicamente en este momento complicado ante el plantel y la prensa. Ningún directivo bajó al camerino tras la derrota y no hubo un pronunciamiento oficial.
El martes Franco anunció el recorte del sueldo en un 30% para los indisciplinados y dijo que apoyaría "en todas sus decisiones al profesor Páez". Además, solicitó que la agremiación no intervenga si algunos de sus asociados es separado del plantel.