Por Luis Davelouis Lengua
Llegó el mes patrio y lo que espera más que las vacaciones de los chicos y el fin de semana largo es la gratificación de Fiestas Patrias. Ahora que la tiene depositada en su cuenta (claro, si no se la gastó) piensa en cientos, o miles, de cosas para hacer con ella. Salir de viaje, comprarse la tele de plasma de 42 pulgadas que justo está en oferta, salir todos los días a comer a la calle o comprarse de una vez ese par de zapatos que darán descanso al trajinado par que trae puesto.
Pagar deudas o ahorrar, definitivamente no están entre sus prioridades, pero, vaya enterándose, es lo primero que debería hacer.
Entonces, ¿cómo hacer? Los especialistas recomiendan que lo primero en lo que debe pensar cuando tiene ingresos extras es en deshacerse de aquellas deudas que suelen atormentarlo a fin de mes, por exceder su presupuesto habitual.
Si en vez de pagar dicha deuda, decide --en el mejor de los casos-- invertir el dinero extra, en realidad estaría financiando su inversión con la deuda que no quiso cancelar, comenta el gerente general de Credifondo, Carlos Sotelo. Y eso no le quitará el problema de encima. Por el contrario, en su desesperación por obtener recursos luego para pagar la deuda, podría terminar deshaciéndose de su inversión con una pérdida, en lugar de la ganancia que seguramente lo motivó a tomar esa decisión.
¡VAMOS POR EL CHANCHITO!
La regla universal, cuando no tiene deudas o estas son manejables con su presupuesto habitual, es ahorrar. En el mejor de los casos, se recomienda separar el 10% del ingreso anual y las gratificaciones con ese fin, señala el jefe de producto minorista de Scotiabank, Hernán Berenguel, quien agrega, sin embargo, que "no importa si el monto no es muy grande, sino tomar la decisión de empezar a ahorrar".
En esa línea, Miguel Ángel Martín, de Centrum, recomienda ahorrar en la institución que pague más: una caja municipal le puede pagar hasta 15% anual por sus depósitos de CTS (Caja de Tacna), mientras que un banco de renombre solo le dará 4,5%, a pesar de representar ambas opciones el mismo riesgo (ver consultorio).
Si se puede permitir ahorrar más, tal vez le convenga invertir en un fondo mutuo. Claro, ya dependerá de usted el tipo de riesgo que esté dispuesto a correr. Eso sí, a mayor riesgo, mayor la rentabilidad que espera obtener, y viceversa. Dado que invertir es una forma de ahorro, si va a necesitar el dinero en un plazo no muy corto --como para pagar la universidad de sus hijos-- debería buscar un depósito a plazo, un fondo de renta fija, o realizar aportes voluntarios en una AFP, como explica el gerente de inversiones de AFP Horizonte, Gonzalo Camargo.
¡A BAILAR!
La tendencia a ahorrar depende de la edad y de los proyectos que uno tenga. Si es un profesional recién egresado que busca hacer una maestría, debería ahorrar el 30% o 40% de la gratificación, invertir un 20% y el resto... "gastárselo en Máncora". Trabajar todo el año para quedarse sentado en casa no es la idea. No hay derecho.
Si, por otro lado, es padre de familia con hijos en edad escolar, invierta el dinero. La universidad es un gasto pesado y bien puede ir juntando para que, llegado el momento, el golpe no sea duro. Pero siempre piense en grande: el valor de un viaje en familia no se puede cuantificar y los recuerdos no tienen precio. Según su situación económica, puede pensar en ello como una inversión. Ahorrar para conseguir un bien mayor es gratificante por sí mismo.
Las inversiones y el riesgo asociado
Toda inversión es una forma de ahorro. Pero no toda forma de ahorro es inversión. Si a usted no le gusta estar pegado del periódico o de una pantalla todos los días mirando cómo fluctúa el valor de sus inversiones, busque algo menos violento, como un fondo de renta fija o un depósito a plazo.
Nunca invierta calculando que "en pocos meses" habrá ganado "mucho" y que podrá utilizar su inversión inicial habiendo ganado "algo más". La historia demuestra que se debe invertir pensando en el largo plazo. Por lo común, la inversión de corto plazo suele generar malos ratos.